

El mexicano Luis David Adame fue volteado de forma muy escalofriante al entrar a matar al primero de la tarde, en la corrida de ayer en la Plaza de Las Ventas de Madrid, primera libre tras el largo ciclo de San Isidro.
El de Aguascalientes pasó a la enfermería y salió a matar al cuarto. Lo puso todo desde el recibo en la puerta de toriles, ante un ejemplar de Valdefresno nada fácil con el que el mexicano estuvo dispuesto y entregado y consiguió grandes momentos. Saludó ovación tras marrar con el acero lo que pudo darle al menos un trofeo.
El parte médico del cuerpo médico de Madrid dice: “Puntazo corrido en cara anterior de hemitórax derecho, pendiente de estudio radiológico. Pronóstico: Reservado que no le impide continuar la lidia”.
José Fernando Molina también fue cogido al entrar a matar al primero de su lote. Tras ser intervenido en la enfermería, dejó ante el quinto una labor de mucho mérito y querer. Lo recibió en la puerta de toriles y rodillas en tierra de muleta. Destacó un profundo toreo al natural que conectó con los tendidos. La espada no entró bien y saludó una ovación.
Christian Parejo consiguió ligar buenos muletazos al tercero de la tarde, un Valdefresno abanto que se rajó desde el inicio. Con mucho tesón, consiguió una meritoria labor. Saludó ovación. Ante el sexto volvió a mostrar firmeza, disposición y mucha actitud.
Percances y triunfos
En la corrida de la Feria de Hogueras en Alicante, ayer salieron en hombros Alejandro Talavante, quien indultó un toro, y Juan Ortega cortó una oreja en cada toro para irse en hombros.
El que no tuvo fortuna fue el recién doctorado Marco Pérez, quien recibió una “cornada envainada en la parte posterior del muslo izquierdo con posible afectación en el nervio ciático”, según el parte médico.
Talavante indultó a “Gavilán”, del hierro de Núñez del Cuvillo.
En Trillo, Guadalajara, salió bien librado de un aparatoso percance el novillero mexicano Bruno Aloi, volteado de forma aparatosa por el primero de su lote, de la ganadería de Baltasar Ibán. Tuvo palmas y fue silenciado en su segundo, en actuaciones muy entregadas.
