El golfista mexicano Carlos Ortiz tuvo un difícil comienzo en el Abierto Británico, ayer jueves, terminando la primera jornada con 75 golpes, cuatro sobre par.
La actuación de Ortiz contrastó fuertemente con su reciente éxito en el Abierto de Estados Unidos, donde logró el mejor resultado de un mexicano en un major, al quedar en cuarto lugar.
Ahora, Ortiz deberá esforzarse en la segunda ronda para superar el corte y evitar quedar fuera del torneo.
La jornada inaugural del último major de la temporada vio a cinco jugadores empatar en la cima con 67 golpes (-4): el inglés Matthew Fitzpatrick, el estadounidense Harris English, el danés Jacob Skow Oelesen, el chino Haotong Li y el sudafricano Christiaan Bezuidenhout.
La primera ronda en el campo de Royal Portrush estuvo marcada por lluvia intermitente y ráfagas de viento, condiciones que complicaron varios hoyos y añadieron un desafío extra para los competidores.
El número uno del mundo, Scottie Scheffler, se mantuvo cerca de la cabeza con una tarjeta de 68 golpes (-3), tras una ronda que fue de menos a más. Scheffler, que busca mejorar su historial en el Abierto Británico, terminó con cinco birdies y dos bogeys.
Por su parte, el norirlandés Rory McIlroy, ídolo local, tuvo una jornada de altibajos. A pesar del apoyo del público, McIlroy sufrió la presión y su inicio fue irregular.
Aunque logró desplegar su talento con algunos golpes espectaculares, sus fallos en los tees le impidieron consolidar una remontada, terminando la jornada con cinco birdies y cuatro bogeys.
El trío español, compuesto por Jon Rahm, Sergio García y Ángel Hidalgo, firmó tarjetas de 70 golpes (-1), lo que los mantiene en la contienda. El chileno Joaquín Niemann, líder del circuito saudí LIV, también finalizó con -1. El colombiano Nico Echavarría y el venezolano Jhonattan Vegas terminaron la ronda con +1.
El británico Lee Westwood, de 52 años, firmó una tarjeta de 69 golpes (-2) en su primera aparición en un major en tres años.— EFE
