La competitividad en la División Norte de la Conferencia Americana de la NFL parece haberse reducido tras dos años de récords positivos. Dos equipos cuentan con mariscales de campo de primer nivel, uno carece de una opción clara y otro deposita su confianza en un astro cuatro veces Jugador Más Valioso que parece lejos de sus mejores años.
La temporada pasada, tres equipos lograron récord ganador, pero sólo dos alcanzaron los playoffs.
Cleveland, en último lugar, terminó con foja de 3-14. Aún así, los Cafés vencieron tanto a los Cuervos de Baltimore como a los Acereros de Pittsburgh, aunque la idea de que esta es la mejor división de la liga se ha visto matizada.
Lamar Jackson y los Cuervos son aspirantes a llegar al Super Bowl, mientras que Cincinnati mantiene un ataque potente con Joe Burrow. Los Acereros, por su parte, han rotado mariscales desde el retiro de Ben Roethlisberger, logrando mantener récords ganadores en la temporada regular.
“La forma en que terminamos el año pasado no fue lo suficientemente buena, y hablamos de que tenía que haber cambios. Sé que la gente tal vez esperaba cambios más pronto que tarde, pero no siempre ocurre al ritmo que todos esperan. Sabíamos que había que hacerlos, y aquí estamos”, dijo Omar Khan, gerente general de Pittsburgh.
Cleveland reforzó la posición de mariscal al reclutar a dos jugadores y traer de regreso a Joe Flacco, quien ya tuvo experiencias como titular y suplente.
La interrogante es cuánto tiempo permanecerá Flacco detrás del centro, ya que los novatos Dillon Gabriel y Shedeur Sanders podrían iniciar al menos un partido.
El talento general en la división sigue siendo alto. La pasada temporada, la División Norte de la Americana tuvo nueve jugadores en el primer equipo All-Pro, la mayor cantidad de la NFL. Cleveland retuvo a Myles Garrett, y Pittsburgh renovó al apoyador T.J. Watt. Los Bengals también resolvieron su disputa con el cazamariscales Trey Hendrickson.
Derrick Henry destacó con Baltimore, corriendo para 1,921 yardas y 16 touchdowns, para llegar a 11,423 yardas en su carrera. Con una temporada de mil yardas podría superar a jugadores históricos como Steven Jackson y Fred Taylor, mientras que un total similar al de la pasada campaña lo acercaría al top 10 histórico, incluyendo a Eric Dickerson.
Cincinnati mantiene uno de los mejores ataques aéreos con Burrow y los receptores Ja’Marr Chase y Tee Higgins, aunque proteger al mariscal sigue siendo un desafío. Dos novatos iniciarán como guardias debido a la lesión de Cordell Volson. Burrow ha sido capturado 196 veces desde 2020. La ausencia de resultados en playoffs se mantiene pese al talento ofensivo que tienen.
Los Acereros apostaron por el veterano Aaron Rodgers, de 41 años, para revitalizar su juego aéreo.
Rodgers llega a la franquicia junto a los defensivos Jalen Ramsey, Darius Slay, Watt y Cam Heyward, con la expectativa de terminar con la sequía de victorias en la postemporada.
El desempeño de Pittsburgh en esta división tan competitiva dependerá en gran medida del tiempo que la línea ofensiva le pueda dar a su mariscal de campo para que sea capaz de desarrollar jugadas.— AP
