Los Diablos Rojos del México se toparon con lo que no querían.
La larga pausa dejó engarrotados a sus cañoneros ante el educado y motivado pitcheo de los Piratas de Campeche, que los vencieron 4-2 para iniciar con una campanada la Serie de Campeonato de la Zona Sur.
Los infernales llevaban 16 victorias seguidas en playoffs, con dos series de cuatro ganadas este año. Pero la barrida ante Puebla les dejó una semana de descanso y eso les pasó factura.
Campeche tuvo pitcheo grande. El dominicano Domingo Acevedo dio cuatro entradas y los relevistas hicieron un trabajo extraordinario: cuatro trabajaron a una entrada en blanco, aislado entre todos ocho imparables. Solo hubo dos extra bases y esas son palabras mayores ante el México, especialmente en el Estadio “Alfredo Harp Helú”.
Chris Carter, que fue campeón jonronero en Grandes Ligas cuando Robinson Canó brillaba con los Yanquis, se llevó la cerca para empatar 2-2.
Campeche tuvo la ventaja en la quinta y no la perdió. No le importó a la novena bucanera jugar, además, con 16 mil ruidosos espectadores.
En la séptima, los Piratas pusieron corredor en segunda con dos fuera. Y se vino una jugada infantil que puede ser determinante: Mitchell elevó al central. Parecía un out de rutina, pero el center Julián Ornelas no se habló con el derecho, Allen Córdoba, y la pelota cayó de manera increíble, permitiendo que entre la cuarta carrera campechana.
Si una carrera fue difícil de hacer ante el pitcheo pirata, dos fueron una inmensidad insuperable.
Zac Rosscup colgó el cero en la novena.— Gaspar Silveira Malaver
