Amigos aficionados…

Para quienes ya brincamos por allá de ciertas décadas, siempre será beneplácito encontrarnos con un libro impreso, más si es de toros. Nos resulta un arroyito en pleno desierto.

Y por tanto, la obra que este jueves verá la luz, de las manos e inspiración del doctor José Antonio Ceballos Rivas, es algo de suma valía para la fiesta de los toros.

Lleva de título “Por torero” y es un compendio que está cincelado con inspiración, como ya apuntamos arriba, y con eso podría ser más que suficiente. No es un tratado sobre tauromaquia, nunca quiso el autor hacer eso, sino una intención, firme, de principios, de querer exponer lo que el doctor Ceballos siente por la fiesta de los toros, algo que tanto ama.

Él sintió de cerca el gusanillo de los toros cuando, siendo niño, con seis años, tocó una pantorrilla de Joselillo de Colombia, que tenía la hondura de una cornada. Y fue así que se apasionó de esto que, a casi siete décadas de distancia, todavía le siente amor propio.

¿Qué temas trata el libro en sus casi mil páginas?

“Solamente mi pasión y mi sentimiento”, ha contado desde el burladero de prensa de la Plaza Mérida. Describe trayectorias de grandes figuras, también de los toreros de pueblo, de ganaderos y ganaderías, de empresarios y de gente del toro.

Una obra suya de una década atrás me atrapó con su simple nombre: “Por si el cáncer llega”. Igual, no quiso tratar de la enfermedad, solamente pretendió contar reflexiones verdaderas de si alguna vez a alguien le llegaba. Su facilidad para escribir y contar historias es de verdad relevante.

Un día nos contacta y nos vamos a tomar café. La idea era presentar que estaba pensando escribir un libro de toros. Y que se llamaría, así de sencillo, “Por torero”. Contaba y contaba las ideas que quería plasmar, la foto esta, la foto otra, la anécdota, las figuras. Él ha sido aficionado práctico, estuvo en ganaderías aquí, en México y en España; cronista, articulista del Diario y otras publicaciones, además de su profesión de médico especialista en otorrinolaringología, pero también un poeta y compositor que compartió con Armando Manzanero.

En poco, se puede abreviar: pasión por la fiesta de los toros. Eso es lo que trae la obra: su yo de torero.

Será, no hay duda, una noche de “no hay billetes” para ver esa obra hecha con pasión. Es un honor haber sido su aliado y ser parte del festejo, como presentador.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán