Ramón Bragaña, nativo de Cuba, es un inmortal del béisbol en México
Ramón Bragaña, nativo de Cuba, es un inmortal del béisbol en México

Ramón Bragaña se merece el calificativo de don porque desde su llegada al béisbol mexicano, desde su natal Cuba al puerto de Veracruz, su segunda casa, era dueño de un palmarés que le permitió seguir escribiendo una gran historia, digna de escribir y recordar.

Tuve la fortuna de verle lanzar en la destacada Liga Peninsular, con el uniforme de las Estrellas Yucatecas, en el final de su brillante carrera. Hoy les comento sobre su paso de 14 temporadas en la Liga Mexicana, de 1941 a 1954, de las que 11 las jugó defendiendo la franela del glorioso Águila de Veracruz.

Le llamaron “El Profesor” y tenían sus razones: por su aspecto, finos modales y utilizar lentes. También se le conoció y admiró como “Señor Béisbol”.

Lanzaba una recta de humo y fuego por arriba de su brazo derecho y una curva hacia abajo, que causaba estragos; además, impactó por un indomable espíritu de lucha y se desempeñaba de lo mejor en cualquier posición de cuadro o jardín.

Y las curiosidades de la vida: Ramón Bragaña nació un 11 de mayo, en 1909, en La Habana. Murió un 11 de mayo, en 1985, en Puebla.

Cuando vino con las Estrellas Yucatecas, el Estadio “Salvador Alvarado”, entonces la casa del béisbol en Mérida, registraba llenos impresionantes.

Entrando en números, con el equipo de sus amores en México, el Águila, si las cuentas no me fallan, logró 163 triunfos, por 120 derrotas, con porcentaje de carreras limpias admitidas de 3.77, y contó con el apoyo de ilustres toleteros como Joshua Gibson, Monte Irving, Raymond Dandrige, Pedro Formental, René Monteagudo, Ángel Castro, Héctor Rodríguez y Fernando Pedroza. Figuras de verdad.

En 1944, lanzando para los Azules de Veracruz, logra una temporada impresionante: en el renglón de ganados y perdidos compila récord de 30-8, algo que actualmente se ve como inalcanzable, por la forma en que se maneja el pitcheo y porque el calendario de juegos es más corto. Su efectividad fue un aceptable 3.29.

En 1952, tras desligarse del Águila, aparece con el uniforme de los Charros de Jalisco, ya en el ocaso de su carrera como lanzador, e iniciando como manejador. Pasó luego con Monterrey y termina su carrera con el club que le vio brillar en México: el Veracruz.

Ramón Bragaña Palacios, “El Profesor”, fue entronizado en el Salón de la Fama del Béisbol Mexicano en 1964. Siempre será recordado, en México y en Cuba. Mérida, marzo de 2026

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