Los jugadores de la selección italiana, en su último entrenamiento ante de enfrentar a Irlanda del Norte, en el repechaje rumbo al Mundial
Los jugadores de la selección italiana, en su último entrenamiento ante de enfrentar a Irlanda del Norte, en el repechaje rumbo al Mundial

Llegó el momento para la selección italiana.

Cuatro años después, vuelve a llegar a la instancia que ha sido su perdición desde 2017: los playoffs de la eliminatoria mundialista.

La Azzurra, que hoy dirige Gennaro Gattuso, jugará esta tarde el primero de lo que espera que sean dos partidos que la regresen a una Copa Mundial desde 2014.

Tal como lo lee, la selección cuatro veces campeona (1934, 1938, 1982 y 2006) acumula fracasos rotundos en los procesos mundialistas de 2018 y 2022, y podría estar a las puertas de lo que sería una catástrofe.

Un mal momento

Pese a tener un torneo clasificatorio en el que venció a todos sus rivales, excepto a Noruega, los italianos llegan al duelo contra Irlanda del Norte, que jugarán como locales (en Bérgamo), con un presente gris y un mar de dudas alrededor del equipo, de su entrenador y de su fútbol a nivel general.

En el plano continental, después de ganar, de manera más que sorpresiva, la Eurocopa 2020 (jugada en 2021 debido a la pandemia), todo ha ido cuesta abajo.

Cayeron en la ronda de playoffs rumbo a Qatar 2022 contra Macedonia del Norte; avanzaron en la fase de grupos de la Euro 2024 con un gol de último momento, sólo para caer inmediatamente después ante Suiza; no han jugado ninguna final de la Liga de Naciones y fueron arrasados por Noruega en la eliminatoria (un gol a favor y siete en contra en los dos partidos).

Los resultados han creado un clima de incertidumbre en el banquillo italiano.

Desde que terminó el Mundial de Brasil 2014, Italia ha tenido seis entrenadores diferentes, algunos de ellos con una gran trayectoria a nivel de clubes, como Antonio Conte (2014-2016), Roberto Mancini (2018-2023) y Luciano Spaletti (2023-2025), pero ninguno ha podido regresarle la mística ganadora y el respeto que una selección que fue campeona del mundo hace ya 20 años infundía en la cancha que jugara.

Descalabro institucional

Pero el equipo nacional no es el único problema del fútbol italiano.

La liga italiana solamente ha posicionado cinco veces a uno de sus equipos en las últimas 16 finales de la Liga de Campeones, y el último en levantar la “Orejona” fue el Ínter de Milán, en el ya muy lejano año 2010.

Esto es nada más un termómetro de lo rezagado que se han quedado los equipos de la Serie A con respecto de españoles, ingleses y alemanes, los cuales, con una inversión más grande y una mejor infraestructura, han hecho ver en la última década y media a la italiana como una liga de menor nivel en el continente europeo.

El Mundial en juego

Y todo lleva a este punto.

A partir de este mediodía, 16 selecciones europeas competirán por uno de los cuatro boletos para el Mundial.

Los italianos se enfrentarán a Irlanda del Norte y el ganador jugará el martes 31 ante el vencedor de Gales contra Bosnia.

En otra llave, la selección de Turquía, que ve cerca su regreso a una Copa del Mundo, se medirá con Rumanía y el ganador esperará a su rival, que saldrá del duelo entre Eslovaquia y Kosovo.

Pese a su pésima ronda clasificatoria, Suecia, que tiene un gran plantel, accedió a esta fase gracias a su desempeño en la Liga de Naciones y se enfrentará a Ucrania. El que resulte vencedor batallará por un cupo mundialista ya sea ante Polonia o ante Albania.

Finalmente, el cupo para el que será el rival de México en el Grupo A, saldrá de los duelos entre Dinamarca contra Macedonia y Chequia ante Irlanda.— FEDERICO TORIJA

Úl

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán