El argentino Nicolás Larcamón, entrenador del Cruz Azul, aseguró estar convencido de que su equipo tiene lo necesario para golear este martes al Los Ángeles FC para poder acceder a la semifinal de la Copa de campeones de Concacaf.
“Nos estamos preparando para la remontada, para clasificarnos a las semifinales y luego está el contexto: la nuestra es una cancha pesada para los rivales, por la gran altitud sobre el mar y por el apoyo de nuestra gente”, dijo el estratega en una rueda de prensa.
El martes pasado, en el partido de ida de los cuartos de finales, Los Ángeles FC goleó 3-0 a los azules, campeones defensores, obligados a pasar hoy por encima del cuadro estadounidense para seguir vivos en el certamen. “Nuestros argumentos son futbolísticos, confío en nuestra jerarquía; debemos hacer un partido casi perfecto y saldremos por ello”, agregó el entrenador.
Según Larcamón, martes Cruz Azul debe ser combativo, dominante y desde el primer minuto hacer valer la condición de local en Puebla, con una altitud de 2,135 metros sobre el nivel del mar.
Los equipos de la MLS suelen sufrir en México, donde han perdido ventajas amplias. Larcamón sabe eso, pero la diferencia, según comentó, la deberá marcar con buen fútbol.
La Máquina lleva seis partidos sin ganar, cuatro en la liga y dos en la Concacaf, lo cual no preocupa al entrenador argentino, quien ve la crisis como una oportunidad para hacer ajustes y a partir de mañana darle la vuelta a los resultados.
“La mala racha me ocupa más que me preocupa; es una oportunidad para mejorar. Nos incomoda, pero nos da posibilidad de evolucionar para las instancias decisivas de los torneos”, dijo.
Cruz Azul apuesta a retener el título de la Copa de Campeones de Concacaf y a ganar el Clausura, en el cual aparece en segundo lugar, un reto difícil porque significa repartir las energías en dos campeonatos.
“La doble competencia lleva al desgaste, sin embargo, nuestro equipo está hambriento, concentrado en revertir la serie y situarnos en la semifinal para seguir apostando a los dos torneos”, concluyó.
Por su parte, el América recibirá al Nashville, confiado en ganar para eliminarlo en la Copa de Campeones de la Concacaf.
Las Águilas comparten con el Cruz Azul el honor de ser los más ganadores del torneo de la Concacaf, con siete títulos cada uno, pero el America no levanta el trofeo desde hace una década.
Los dirigidos por el brasileño André Jardine son favoritos por su jerarquía en la zona y porque recibirán el duelo de vuelta de cuartos de final en el Estadio Banorte, después del empate sin goles que rescataron en el duelo de ida de la semana pasada.
No obstante, los de Coapa no pasan por buen momento. En el Clausura 2026 marchan en séptimo lugar, apenas dentro de los ocho primeros que clasifican a la liguilla.
Su principal fortaleza es su línea defensiva, liderada por el uruguayo Sebastián Cáceres. Del medio campo hacia arriba, al equipo le cuesta crear opciones de gol y tienen en Alejandro Zendejas y el uruguayo Brian Rodríguez a sus hombres más peligrosos al frente.
Por la campanada
De su lado, Nashville, un equipo joven que participa en la MLS desde 2020, viene de eliminar en los octavos de final de esta Copa de Campeones al Ínter Miami de Leo Messi; intentará dar su segunda sorpresa de la competencia.
La principal fortaleza del equipo que entrena Benjamin Callaghan es su bloque defensivo, que lidera Jack Maher. En la media cancha, el cerebro es el alemán Hany Mukhtar y arriba dependen de la habilidad del argentino Cristian Espinoza y la contundencia del inglés Sam Surridge, máximo anotador de la MLS en el torneo.— EFE


