Sería fantástico para la afición de los Leones de Yucatán poder decir que, ahora sí, tocaron fondo. Pero, francamente, no se sabe si eso pasará pronto.

Lo del sábado tuvo mucho de lo del viernes: los melenudos batearon una nada, y el pitcheo (el abridor ahora) falló otra vez. Todo eso fue un manjar para unos Olmecas de Tabasco que, tras resucitar precisamente ante los Leones a inicios de mes, a estas alturas de un mayo cruel para Yucatán lo vencieron por quinta vez seguida, asegurando la serie en el Parque Kukulcán. El score final fue 5-2.

Los Leones, ciertamente, están moviendo sus piezas. Sacaron a Estevan Florial, una de las grandes decepciones de la cueva este año (lo mandaron a Durango), y agarraron a Eric Filia, campeón de bateo en el Pacífico, pero que en Monclova este año estuvo muy por debajo de su nivel. Se espera que Filia batee aquí, porque seguramente Florial lo hará con la franela del Caliente. E igual, y mucho, se espera que la directiva en pleno dé un golpe de autoridad ante sus jugadores y cuerpo técnico.

Otra vez volvió a estrellarse César Valdez. El dominicano ha fallado repetidamente, sin llegar a la quinta entrada y ahora desde el primer inning perdió, al tolerar tres carreras. Ya cuando llegaron los relevistas era causa perdida.

Eso porque, ofensivamente hablando, nada: solamente Yadir Drake sacó la cara con dos de los cuatro hits totales de su equipo. Uno fue jonrón de dos carreras. Filia se fue de 2-0 en su debut.

No miente esa “frialdad de los números” con que cerraba sus apuntes el gran “Mago” Septién: los Leones solamente dos dejados en base, de 2-1 con gente en posición de anotar, y su racha se extendió a 11 derrotas jugando en casa (no ganan en el Kukulcán desde el 26 de abril, ante Veracruz), con 17 derrotas en 19 partidos. Con marca de 10-22, están empatados en el último lugar de toda la Liga Mexicana. Quiérase o no, el béisbol es un deporte en el que mandan las estadísticas.

No se recuerda que, ni en aquella tormentosa cadena de 14 derrotas de la época de la Cervecería Yucateca y Arturo Millet Molina de presidente en 1987, les fuera tan mal como ahora a las fieras. Hoy, Yucatán intentará salir del bache y evitar una cuarta barrida seguida en casa, que, si se da, podría ser parte grave de la peor de todas las debacles de la organización. El playball es a las 6 de la tarde.— Gaspar Silveira

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán