La vida tiene oportunidades para quien desee tomarlas. Apostar, dar el paso que otros no quieren, marca muchas diferencias.
Y así se puede resumir la trayectoria de Vicente Espadas Cervantes. De las vivencias infantiles en su natal Cacalchén a la transición a la adolescencia en Mérida, el panorama le cambió, se preparó y ahora es uno de los referentes yucatecos en el fútbol mexicano. Ya no juega fútbol, pero trabaja y vive para el soccer y el deporte.

“Me preparé y no dejo de prepararme. Porque uno no deja nunca de aprender”, destaca Vicente, en una charla en el Diario, una vez concluida su participación como preparador físico del Monterrey, una aventura que le dejó enormes satisfacciones y ganancias que van más allá del fútbol. En Rayados trabajó, entre otras figuras, con Sergio Ramos, un perenne ganador, campeón del mundo con España, múltiple monarca de la Champions League con el Real Madrid. Para ir con la Pandilla el que le abrió las puertas fue el entrenador español Domenec Torrent, quien lo sumó a su cuerpo técnico para integrarlo a su primer círculo de apoyo.
“Tuve poco tiempo, fue muy rápido, pero creo que con la experiencia acumulada pude armar un importante proyecto de trabajo. Fuimos al Mundial de Clubes y las cosas fueron dándose poco a poco. Sergio Ramos es un gran profesional, un trabajador de mucha constancia, por eso está donde está, y da gusto trabajar con gente como él”, señala el yucateco, quien ha formado parte de selecciones mayores, de varones y damas, y una importante lista de equipos de la Liga MX.


Vicente Espadas es un trabajador empedernido en todo lo relacionado con la preparación física, que es la parte fuerte de su trabajo, con certificaciones como director técnico, preparador físico profesional, másters en México y el extranjero.
Admira que cada vez haya más gente que adopte la cultura del acondicionamiento físico, pero admite que todo eso debe hacerse con la dedicación y cuidados, específicamente en el descanso adecuado.

Y no deja de lado que, para poder alcanzar objetivos, cualesquiera que sean la razón o circunstancia, uno tiene que arriesgarse a salir a luchar. Cuando se tocó el tema de por qué, si en Yucatán se juega fútbol hasta entre piedras, son escasos los referentes en el profesionalismo, y ahora que la carrera de Henry Martín va tomando el cierre, después de Patricio Salas y Alejandro Cárdenas son realmente pocos los yucatecos que apuntan a seguirle la huella. Responde: “Están (los futbolistas) en una zona de confort, no se deciden a arriesgar, a ir a sacrificar. Y eso deben de borrarlo de su estilo de vida, no hay hambre de triunfo, ni necesidad de comer”.
Tocó, igual, el tema del asunto que se ventila ahora en escritorios sobre el ascenso de Deportiva Venados a Liga de Expansión tras coronarse en Liga Premier. “Todo eso hará una mayor competencia y competir es lo mejor. Tener dos equipos, con Venados FC que ya está en Expansión, y Deportiva, que ganó su derecho, alimentará la competencia. No creo que afecte el que se juegue en el mismo estadio, hay ejemplos grandes que dicen que no”, comenta, y pone en tema a grandes como el Milán y el Ínter de la misma ciudad. “Una semana juega uno, y es el estadio Giussepe Meaza, y a la siguiente juega el otro, y pasa a ser el San Siro, y no ocurre nada, al contrario”.
Espadas Cervantes espera que el furor del Mundial que arranca en dos semanas le deje claros los panoramas para el futuro de su carrera. “Yo sigo documentándome, alistando proyectos, preparándome. Estoy listo para quien quiera llamarme”.— Gaspar Silveira Malaver
