¡Y el color llegó a las prensas!
El primer Mundial a colores, de todos los que ha dado cobertura el Diario desde 1930, llegó en México 86. Y para el recuerdo, un momento que este lunes cumple 40 años: el gol más bello de la historia de las Copas del Mundo.
Nada que envidiarle al gran gol marcado por Maradona recorriendo más de media cancha. A ese le llamaron “el gol del siglo”.
El que hizo Manuel Negrete el 15 de junio de 1986 es otra cosa: “el gol más bello de los mundiales”.
“No tenía idea de lo que sucedió, ya sabes, estás en la cancha con la adrenalina encima, y te quedas atónito”, contó luego Negrete al Diario, en una entrevista sobre el mágico gol, en octubre de 2024. Es posible que eso suceda con cualquier persona. Inmersa en la dinámica del juego, reaccionas después.
La historia así se contó: Domingo 15 de junio de 1986, Estadio Azteca. Partido de octavos de final de la Copa del Mundo. Minuto 34: Manuel Negrete recibió el balón en los linderos del área de Bulgaria, bajó el esférico con tres toques y lo cedió. El siguiente contacto con el balón fue para la eternidad.
En el borde del área búlgara, Javier Aguirre puso la pelota algo alta a Negrete y el zurdo, elevándose sutilmente, preparó una tijera espectacular para batir al arquero Mihaylov.
La narración original de Gerardo Peña es también parte del poema que se escribió en la cancha del coloso de Santa Úrsula. Pasan los años, y ese gol sigue siendo celebrado por todos, mexicanos y no mexicanos.
En la charla con el Diario, Negrete trata de describirlo: “Rafa Amador me la toca y cuando hago la recepción, veo que el jugador de Bulgaria me quiere desviar, y hago la pared con Aguirre, que me la pone para prenderla, sin pensarlo. Bueno, no la pensó él, yo tampoco. Sólo quería que saliera un buen toque y resultó ese gol”.
México, con Bora Milutinovic al mando, y jugadores como Negrete, Hugo Sánchez, Aguirre, Amador, Servín, Quirarte y Boy, jugó ese día uno de sus mejores partidos en la historia de los Mundiales, avanzando al soñado quinto partido.
El Diario tuvo en esa edición un cuadernillo especial por la Copa, colocando sus primeras fotos en color, en mezcla con las de blanco y negro.
La tijera de Negrete aparece justo en una de las imágenes debajo del titular, que rezaba: “La Selección mexicana jugó y ganó a Bulgaria: 2-0”.
La bajada se la dedica al poema del zurdo acapulqueño: “Negrete anota un extraordinario gol”.
Cuarenta años después, ese gol sigue siendo el más bello de los Mundiales. Y, por todo lo que giró en torno a este juego, uno de los mejores partidos en conjunto para el Tricolor.
Una historia, por primera vez, contada a colores.
Periodista del Diario
