Esto también forma parte de la magia de un Mundial.
Con la ampliación a 48 selecciones en esta edición del torneo, por mucho tiempo se dijo que la presencia de equipos “chicos” reduciría la calidad del evento y dejaría de manifiesto la disparidad que existe en el fútbol. Sin embargo, una vez más, se ha demostrado que aquella frase “las distancias se han acortado” es algo verídico.
Después de ver la exhibición alemana del pasado domingo, creció la idea de que este sería un torneo muy disparejo y en el que habría goleadas por doquier.
Empero, ayer, equipos como España, Uruguay y Bélgica, de los llamados grandes, quedaron expuestos ante rivales que a priori parecían inferiores.
La modesta Cabo Verde tuvo una sorprendente presentación mundialista al dejar en cero a España, una de las candidatas al título. Los belgas se salvaron solamente por un autogol egipcio, y los charrúas se dieron la mano con Arabia Saudí.
Causan sorpresa
Una actuación impresionante del guardameta Vozinha, de 40 años, permitió al archipiélago africano llevarse un punto.
La igualada sin anotaciones en la apertura del Grupo H es la mayor sorpresa del torneo hasta la fecha.
“Esto lo es todo para nuestro país”, manifestó Pedro Leitao Brito, técnico de Cabo Verde. “Siempre dijimos que queríamos que todo el mundo viera nuestro país, nuestro equipo, y mostramos organización y valentía, y esto es una prueba de lo que es nuestra tierra: resiliencia y tratar de superar las dificultades”, agregó.
España no encontró la manera de superar al portero y a una rocosa defensa caboverdiana que tuvo respuesta para todos los intentos de las estrellas españolas.
Ni siquiera el ingreso de Lamine Yamal en la segunda mitad pudo revolucionar un partido que terminó con celebraciones desbordadas y emotivas de jugadores y aficionados de Cabo Verde dentro del estadio de Atlanta.
Vozinha rompió a llorar tras el pitazo final, después de una impresionante actuación. Fue elegido como el mejor jugador del partido, al encadenar atajadas al final del primer tiempo para negarles el gol a Ferrán Torres, Pedri y Aymeric Laporte.
Los Mundiales no son torneos solamente para ver a los mismos de siempre llevarse la Copa, sino que también sirven para observar cómo ha crecido el fútbol en lugares que ni siquiera sabemos dónde están ubicados y por qué no para disfrutar historias como la que ayer regaló Cabo Verde.— AP



