Podría decirse que ya nada sorprende de esta edición 2026 de los Leones… pero vaya que sí sorprenden.
Luego de vivir una de sus mejores noches a la ofensiva el martes, especialmente a la hora oportuna, los melenudos se quedaron sin bateo y recibieron una espesa lechada de los Tecolotes de los dos Laredos, 4-0, con la que los búhos empataron esta serie interzonas.
De verdad que cuesta trabajo creerlo: en el primer duelo, en el Parque La Junta de Nuevo Laredo, en el lado mexicano, batearon 16 incogibles, tuvieron enorme cantidad de turnos de calidad. Al mudarse al Unitrade Stadium, en Laredo, Texas, se apagaron. Pero el bajón fue muy notable.
Dejaron a 12 corredores en las bases y se fueron de 12-1 con hombres en posición de anotar, aunque no supieron impulsar una sola carrera. Un dato que aplasta más todo: en la suma total de corredores que tuvieron en base, fueron 25 en total.
En la quinta, por ejemplo, tuvieron una gran oportunidad. Con hombres en primera y segunda, sin out, Yusniel Díaz se ponchó. Luego la casa se llenó con hit de Eric Filia al izquierdo, pero también Alonso Gaitán se atragantó con hirviente chocolate y Breyvic Valera elevó al central. Y de ese sencillo de Filia, no hubo otro batazo a tierra de nadie sino hasta que, de emergente, Norberto Obeso conectó doblete en la novena. Pero igual se quedó suspirando en base.
En el acto inicial tuvieron hombres en tercera y segunda con uno fuera, pero tampoco supieron anotar. En la segunda igual embasaron a dos, con uno fuera, pero fallaron Juan Uriarte y Dalton Guthrie y no anotaron.
Y en la loma, el reaparecido Jered Wheterbee toleró dos carreras en dos y dos tercios. Nunca se recuperaron, el bullpen igual se vio titubeante y llegó la derrota 34 de un equipo que tiene como marca de la casa la inconsistencia, en el terreno y en la oficina.— Gaspar Silveira Malaver
