Adam Martin recuerda que llevó cajas de cromos Panini y sus correspondientes álbumes del Mundial a una carrera de Fórmula Uno en mayo, poco después de que su tienda de coleccionables recibió un envío y mucho antes de que comenzara el torneo.
La idea era regalárselos a amigos con hijos. Pero lo que ocurrió después lo sorprendió, según confesó.
“Cuando entré con esta caja de tarjetas, cientos de personas de todas las creencias y culturas dijeron algo: ‘¿De dónde sacaste eso? ¿Cómo puedo conseguir algunas?’ Esas estampas Panini son ese coleccionable icónico que va más allá de los coleccionistas deportivos”.
Los cromos, estampitas o figuritas que muestran a jugadores y selecciones del Mundial existen desde 1970, cuando cuatro hermanos italianos pagaron 1,000 dólares para obtener los derechos de producir las imágenes.
Más de 50 años después, las estampas se venden en sobres en todo el mundo, y aficionados jóvenes y mayores no solo las compran, sino que también las intercambian para completar sus álbumes.
La colección de este año es el más grande de la historia debido a la ampliación del torneo a 48 selecciones, con 980 figuritas distintas. Se han convertido en un producto tan codiciado que en muchas tiendas están agotadas, y los pedidos pendientes podrían no enviarse sino hasta que el Mundial tenga campeón.
“Hemos vendido una cantidad increíble de estampas”, manifestó Martin, uno de los propietarios de Dave and Adam’s Card World, que tiene tiendas en Nueva York y Europa. “Pensamos que el pedido que hicimos hace meses sería suficiente”, añadió Martin. “Hemos tenido que volver a pedir dos veces”.
Entusiasmo por el Mundial
Panini produjo más de 2,000 millones de sobres —cada uno con siete cromos— para el inicio del torneo, indicó Jason Howarth, vicepresidente sénior de marketing y relaciones con deportistas de Panini America.
Es toda una hazaña si se considera que el cuadro de participantes no quedó definido sino hasta el 1 de abril. La mayoría de las estampas no son valiosas por sí solas, aunque las más antiguas —como los debuts de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo— pueden alcanzar cientos de dólares. El verdadero valor está en completar el álbum del Mundial.
“En la cultura europea y sudamericana, completar el álbum de cromos es algo que casi todos los niños hacen en algún momento”, explicó Matt Blazey, de Milton Keynes, Inglaterra, cuyo canal de YouTube sobre tarjetas y coleccionables tiene más de 62,000 suscriptores.
“Muchos lo redescubren en la adultez”, comentó Blazey. “Se dan cuenta de que tienen dinero de adultos, lo que les trae de vuelta todos esos recuerdos de llevar estampas a la escuela, presumirlas con tus amigos e intercambiarlas para completar el álbum”.
Parte de la belleza de las estampas Panini radica en su accesibilidad. Cada sobre cuesta apenas unos 2 dólares (35 pesos).
Sin embargo, a partir del Mundial anterior en Qatar, Panini comenzó a producir variantes con bordes especiales mucho más escasas. De pronto, las figuritas con bordes rojos, morados o anaranjados se volvieron especialmente codiciadas, y los coleccionistas han ofrecido recompensas millonarias por las ultrarraras con borde negro, 1 de 1 —es decir, una única en el mundo— que muestran a Messi, Ronaldo, Lamine Yamal y otras grandes estrellas.
Algunos expertos del sector creen que solo la estampa negra de Messi podría alcanzar los 200,000 dólares (poco más de 3.5 millones de pesos) en una subasta.
“Estamos rastreando y siguiendo en redes sociales quién consigue las 1 de 1 negras”, señaló Howarth. “Neymar, Leo, Ronaldo: probablemente este sea su último Mundial. ¿En cuánto se venden esas estampas? Eso va a marcar un nuevo máximo para la categoría”.


