Gritaba un viejo cronista en sus narraciones sobre los Leones de Yucatán en los momentos clave: “… con alma, vida y corazón”.
Los melenudos parece se quedaron sin esas cualidades.

La larga pausa por el Juego de Estrellas y la fiebre mundialista no ayudó en nada a los bateadores de las fieras, ni al bullpen, y Yucatán perdió 5-0 ante los Pericos de Puebla, en el primer juego de la doble cartelera de este miércoles en el Estadio “Hermanos Serdán” de la Angelópolis.
También parecen estar ya con el buque sin dirección. Otra vez por el famoso “nuevo béisbol”, el alto mando decidió mandar a las regaderas al abridor Ronnie Williams cuando había lanzado cinco grandes entradas ante uno de los equipos más bateadores de la Liga Mexicana, y en la sexta llegó el acabose: Puebla se sacudió a tiempo y explotó con racimo de cinco registros, borrando lo hecho por Williams.

El estadounidense hizo solamente 78 pitcheos, lo que podría ser indicador de que le daría al menos para la sexta entrada, pero el alto mando decidió, otra vez, que no. Y su buena labor se fue al caño.
Los Leones de Yucatán corrieron mal las bases, lo que indica que no hay mando. En la segunda, Breyvic Valera, que no es rápido, recibió luz verde para irse al plato con un hit de Juan Uriarte al derecho, y lo prendieron fácilmente en el plato.
En la quinta, Eduardo Torrealba bateó hit con uno fuera, pero lo enfriaron de calle en intento de robo.

Además, en la cuarta tuvieron para hacer daño. Pusieron hombres en segunda y tercera con un out, pero Valera rodó a segunda y Simón Muzziotti se ponchó.
Se fueron de 6-1 con corredores en posición, desperdiciando otra salida grande de Williams, sin bateo, ni, a ratos, dirección. Fue la derrota 38 (por 22 victorias), que los aleja cada vez más de loa ilusión de los playoffs.
