Roberto Mancini buscará recuperar la confianza de los aficionados italianos después de regresar en julio al banquillo de la selección, tres años después de su salida.
El entrenador asumió nuevamente este reto con el objetivo de revitalizar a un equipo que quedó fuera de la Copa del Mundo por tercera ocasión consecutiva.
Mancini condujo a Italia al título de la Eurocopa en 2021, pero renunció sorpresivamente en agosto de 2023 después de quedar fuera del Mundial de Qatar 2022. Dos semanas más tarde tomó el mando de Arabia Saudita.
“No tengo crédito (por el trofeo) porque eso es pasado, no cuenta para nada”, afirmó. “Creo que cuando un aficionado se siente traicionado, tiene derecho a estar molesto, y hay que aceptarlo”, agregó el estratega.
El técnico considera que los resultados serán determinantes para modificar esa percepción y devolver a la Azzurra al nivel esperado.
Experiencia y juventud
Italia comenzará su nueva etapa con cuatro compromisos de la Liga de Naciones. Recibirá a Bélgica este viernes y posteriormente enfrentará a Turquía. En octubre jugará contra Francia antes de medirse nuevamente al combinado turco.
Mancini convocó a 34 jugadores, una mezcla de jugadores experimentados (incluidos algunos ganadores de la Eurocopa) y ocho posibles debutantes.
Federico Dimarco y Bryan Cristante ya causaron baja, por lo que Matteo Ruggeri y Samuele Ricci ocuparon sus lugares en la convocatoria.
“Creo que es correcto tener jugadores jóvenes para poder conocerlos directamente, porque eso es lo más importante para contar con una plantilla muy fuerte en el futuro”, explicó.
“Quiero un equipo que domine, que juegue bien, un equipo que logre dar siempre el máximo”, agregó.
Mancini espera que los experimentados ayuden en la adaptación de los recién llegados, mientras que los jóvenes estén despreocupados y compitan sin cargar con fracasos anteriores.
“Hay muchos jóvenes que no estaban, y quieren darlo todo por la selección”, dijo.
