Gianni Infantino, presidente de la FIFA, pidió disculpas por los errores en la gestión y comunicación del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), durante una reunión del Consejo posterior al Mundial, en Zúrich.
El dirigente confirmó que la iniciativa, mediante la cual se pretendía vender a inversores externos una participación en las competiciones de la FIFA, fue retirada definitivamente y no volverá a presentarse. Su propósito era aumentar la inversión futbolística y mejorar su distribución.
“El fútbol es para todos y en todas partes”, afirmó Infantino, quien también solicitó unidad entre las asociaciones miembro.
Abogados externos expusieron ante el Consejo los aspectos jurídicos del FFE. Los detalles permanecen confidenciales por litigios en Estados Unidos.
La administración presentó como alternativa el Programa de Solidaridad por Superávit de la FIFA, que utilizaría parte de las reservas generadas por los resultados comerciales del Mundial para ampliar la financiación prevista entre 2027 y 2030 hasta 6,350 millones de dólares, más del doble del nivel inicialmente contemplado.
La propuesta parte de una estimación no auditada de superávit de entre 5,200 y 5,600 millones de dólares correspondiente al periodo 2023-2026. Plantea conservar 1,700 millones para imprevistos, asignar 25 millones a cada federación e incrementar los recursos para las confederaciones.
Las comisiones correspondientes y el Consejo terminarán de revisar el plan en diciembre, durante una reunión en Doha, Qatar.
Su aprobación definitiva dependerá del Congreso programado para el próximo 18 de marzo de 2027, cuando también se celebrarán elecciones presidenciales.
Europa sigue con dudas
Las federaciones de Inglaterra y Alemania mantuvieron sus críticas después de escuchar las explicaciones del presidente de la FIFA y rechazaron su continuidad en el cargo.
Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa y vicepresidenta del organismo internacional, sostuvo que siguen sin respuesta preguntas relacionadas con el FFE, entre ellas la solicitud de acceso a los documentos del proyecto.
“Tiene que responder a esas preguntas y, si no lo hace ahora, no está capacitado para ser presidente de la FIFA”, declaró la dirigente.
Por su parte, Bernd Neuendorf, presidente de la Federación Alemana, aseguró que se perdió la confianza en Infantino y pidió nuevos dirigentes e ideas para fortalecer la organización.
En contraste, Ahmed Yahya, presidente de la Federación de Mauritania, defendió la gestión de Infantino y destacó la igualdad de voto entre los países integrantes. Consideró que la mayoría respalda su permanencia.
Habrá revisión integral
El Consejo creará un grupo de trabajo con representantes de las confederaciones para examinar el sistema de gobernanza de la FIFA.
Además, encargó a la Comisión de Responsabilidad Social evaluar el “Premio FIFA de la Paz”, entregado por primera vez el año pasado a Donald Trump, presidente de Estados Unidos. La decisión sobre este reconocimiento se tomará en diciembre.
La Comisión Legal también revisará los procedimientos disciplinarios tras la suspensión a prueba, durante un año, del castigo de un partido impuesto al estadounidense Folarin Balogun por su expulsión ante Bosnia durante el Mundial. Aquella resolución se produjo después de una llamada de Trump a Infantino. El informe correspondiente será presentado en la próxima reunión del Consejo.— EFE
