Guerra de EE.UU. contra Irán
Foto de archivo. Buques petroleros y de carga alineados en el estrecho de Ormuz, vistos desde Khor Fakkan, Emiratos Árabes Unidos, el miércoles 11 de marzo de 2026 Credit: AP/Altaf Qadri, archivo

CIUDAD DE MÉXICO.- Un escenario de conflicto prolongado en Medio Oriente podría llevar a la economía global a una recesión sincronizada, en un entorno marcado por el encarecimiento de los energéticos, presiones inflacionarias y una desaceleración más
profunda del crecimiento
, de acuerdo con estimaciones de Oxford Economics.

El análisis plantea que, bajo un escenario adverso en el que los precios del petróleo superen los 150 dólares por barril durante al menos cuatro meses, acompañado de escasez de productos energéticos refinados, la inflación global podría escalar hasta 7.7%, un nivel cercano al observado en 2022. Este incremento detonaría efectos no lineales que amplificarían el impacto económico y derivarían en una contracción de la actividad global hacia mediados de 2026.

En este contexto, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial se desaceleraría a 1.4% en 2026, es decir, 1.2 puntos porcentuales por debajo del escenario base, con una recuperación limitada a 2.1% en 2027.

Recesiones en la mayoría de las economías avanzadas

Guerra de EE.UU. contra Irán
Foto de archivo. El impacto de la guerra de Irán está golpeando la vida cotidiana de los etíopes, con la escasez de combustible y la subida del precio causando largas filas en las gasolineras, que se alargan incluso durante toda la noche, mientras el precio de productos básicos se ha disparado Credit: EFE/ Simón Berhane

De acuerdo con la firma, el deterioro sería generalizado, con lo que se anticipan recesiones en Estados Unidos y en la mayoría de las economías avanzadas, mientras que China reduciría su ritmo de expansión a 3.4 por ciento.

Crisis financiera global

Guerra de EE.UU. con Irán
Una persona observa un gráfico de la bolsa de valores de Taiwán en la sede de la Bolsa de Valores de Taiwán en Taipéi, Taiwán, este lunes 13 de abril de 2026, en medio de la tensión en Irán Credit: EFE/ Ritchie B. Tongo

Aunque el impacto sería menor al observado durante la pandemia o la crisis financiera global, la magnitud del ajuste implicaría una caída más coordinada de la actividad económica que cualquier otro episodio en las últimas cuatro décadas. La afectación no solo provendría del encarecimiento energético, sino también de disrupciones en cadenas de suministro y tensiones en los mercados financieros.

Desviación total podría alcanzar los 2.1%

Guerra de EE.UU. contra Irán
El Gobierno alemán anunció medidas para apoyar a ciudadanos y empresas ante el aumento de los precios de los combustibles, con la reducción del impuesto sobre hidrocarburos. En la imagen, precios de los carburantes en una gasolinera de Berlín, este lunes 13 de abril de 2026 Credit: EFE/ Andrea Gallego

Según el análisis de Oxford Economics, en el punto más crítico, hacia el cuarto trimestre de 2026, la reducción en la oferta de energía restaría por sí sola cerca de 0.9 puntos porcentuales al PIB global respecto al escenario base. Sin embargo, al incorporar efectos adicionales como escasez de combustibles y ajustes en los mercados, la desviación total podría alcanzar 2.1 puntos porcentuales.

El impacto podría ser incluso mayor si se materializan riesgos adicionales, como una caída en la inversión en sectores estratégicos como la inteligencia artificial o un desanclaje de las expectativas inflacionarias. Este último factor implicaría un aumento sostenido en los costos de financiamiento y limitaría la capacidad de respuesta de la política monetaria ante futuros choques.

En este entorno, los bancos centrales enfrentarían un dilema complejo entre contener la inflación o evitar un mayor deterioro de la actividad económica, en un escenario donde el choque energético amenaza con prolongar la debilidad del crecimiento global.

También le podría interesar: “Fitch Ratings ratifica calificación de México en ‘BBB-‘ con perspectiva estable