CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Los banqueros están cobrando las tasas hipotecarias más caras de los últimos cinco años, aunque aseguran que hacen lo posible para no trasladar los aumentos del Banco de México (Banxico) a sus productos financieros.

La tasa hipotecaria promedio fue de 10.83% anual durante julio y se trata de la más alta desde junio de 2017. Incluso, de acuerdo con la información de Banxico, hay instituciones que cobraron una tasa hipotecaria máxima de 16.30%; la mayor de los últimos 16 años y medio, concretamente, desde enero de 2006.

“La tasa promedio tocó un nivel mínimo histórico de 9.93% en octubre de 2020 y, a partir de entonces, comenzó a subir, debido a que Banxico duplicó su principal tipo de interés de 4.25% a 8.50% en los últimos dos años para tratar de frenar la inflación”, explicó Gerardo Copca, analista de MetAnálisis.

En julio, el director de la Asociación de Bancos de México (ABM), Rodrigo Brand, informó que, en promedio, los créditos bancarios se habían encarecido 1%.

“A pesar del entorno en el que las tasas de interés suben, no vemos impactos negativos en la calidad de la cartera ni en la morosidad”, dijo el directivo.

Mayores tasas, por mayor morosidad

Sin embargo, las mayores tasas hipotecarias coinciden con un repunte de los incumplimientos en estos financiamientos, cuya morosidad aumentó de 2.8% en junio a 2.9% en julio, después de mantenerse estable en los últimos meses, de acuerdo con cifras de Banxico.

“Sólo la vivienda tuvo un deterioro en la morosidad, pues el financiamiento al consumo y empresas mostraron indicadores de 2.8% y 2.4%, respectivamente”, explicó Yazmín Pérez, subdirectora de Economía Nacional de Banorte.

Gran esfuerzo

El presidente de la Asociación de Bancos de México, Daniel Becker, afirmó que “la banca ha hecho un gran esfuerzo por mantener las tasas y lo que hemos observado son crecimientos muy marginales que no reflejan el mismo crecimiento que la tasa de referencia de Banxico”.

Desde su perspectiva, mientras la tasa referencial se mantenga por debajo de 10%, no habrá aumentos importantes para los clientes.

Banorte, Santander, Scotiabank y Morgan Stanley calculan que la tasa del banco central mexicano llegará a 10% o más arriba para el final del año, debido a la inflación y sus expectativas, así como por la subida de intereses a escala mundial.

Comprar una casa en México; dónde se venden más caro

Las viviendas con crédito hipotecario en territorio mexicano tuvieron un precio promedio de un millón 502 mil pesos en junio pasado, 178 mil más que un año atrás, muestra información de la Sociedad Hipotecaria Federal. Quintana Roo y Baja California Sur, los dos estados que más dependen del turismo, siguen mostrando la mayor alza de precios en vivienda.

Los analistas de grupo BBVA advierten que puede venir un deterioro en la dinámica de los saldos de financiamiento a la vivienda, debido a la inflación, pues la población tiene que destinar un mayor ingreso para comprar bienes y servicios de inmediata necesidad.

“La dinámica inflacionaria registrada durante el último año ha mermado el poder adquisitivo de los hogares, quienes se están viendo obligados a priorizar sus decisiones de gasto”, indicaron los expertos.

Menos préstamos

Banxico reportó que los créditos bancarios para viviendas populares se redujeron 10.7% en julio y cumplen siete años disminuyendo de manera consecutiva al restar la inflación, ya que no han dejado de reducirse desde agosto de 2015.

“La colocación de vivienda asequible empezó a disminuir a mediados del sexenio de Enrique Peña Nieto, tras eliminarse subsidios para adquirir estos inmuebles entre los estratos económicos más bajos”, dijo Jorge Paredes, presidente de la inmobiliaria Realty World.

Detrás de esto, explicó Paredes, también se encuentran el encarecimiento tanto de la tierra como de los insumos para construir, así como las reglamentaciones municipales, que han hecho oneroso y lento el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios destinados al segmento de interés social.

Los préstamos bancarios para comprar viviendas media y residencial aumentaron 4% y fue su menor avance desde diciembre de 2021.

El director comercial de Tu Hipoteca Fácil, Gonzalo Cosgalla, explicó que, al eliminar los incentivos para construir vivienda popular, los desarrolladores buscan rentabilidad en el sector medio.

“En la [vivienda] social, el margen que tenían era tan pequeño que quitándoles el subsidio ya no les conviene. Sin embargo, esto afecta a gente de menores ingresos y a jóvenes”, explicó.

La oficina nacional de ONU-Hábitat dio a conocer que la vivienda que se produce en México es inalcanzable para cerca de 40% de la población, por lo que la disminución del crédito bancario hace todavía más difícil comprar un inmueble. Solamente 15% de los mexicanos pueden adquirir una propiedad sin destinar más de 30% de sus ingresos para el pago del crédito hipotecario, es decir, sin comprometer el goce de otros derechos debido al pago excesivo del alojamiento.

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