Poder político
Eduardo del C. Hernández (*)
Las redes sociales, para bien y para mal, juegan un rol determinante en la puja por los cargos de elección popular en 30 estados concurrentes con la federal, que concluirán con el ejercicio del voto el 1 de julio, cuando se elegirán entre los cargos más sobresalientes el de Presidente de la República y nueve gubernaturas. La interacción en ambas vías implica que así como ha construido buenas reputaciones igual, en contrario, puede ser la sepultura.
El ejemplo icónico precursor en el uso de las redes sociales como catapulta para lograr un triunfo electoral arrasador está en Barack Obama, quien para lograr ese propósito de ser presidente en Estados Unidos, aquel 2008, en las primarias se impuso a Hillary Clinton para hacerse de la candidatura por el Partido Demócrata; luego en la constitucional hizo lo propio ante el republicano John McCain, a quien avasalló en el colegio electoral 365 a 173 votos.
Obama le apostó y con buen tino a las redes sociales para lograr incluso un segundo período de gobierno, y aún ya concluido su ciclo de mando estadounidense se apoya en las mismas para mantener el vínculo social de popularidad.
En México, Andrés Manuel López Obrador, abierto candidato presidencial por Morena, entendió la trascendental injerencia y por mucho ha capitalizado las diferentes plataformas de las redes sociales para allegarse a una mayor cobertura que le ha afianzado en sus aspiraciones por lograr el objetivo en su tercera participación al hilo.
Esta vez el vídeo y transmisión en vivo en tiempo real se incorporaron como valor agregado a dar voz y datos, que le hacen aún más robusta e integral a las diferentes plataformas sociales.
En la región del sur y sureste mexicano, donde también habrá elecciones, destacan Yucatán, Chiapas, Veracruz y Tabasco por cuanto que en estas entidades se votará para elegir a su correspondiente gubernatura, que también tomarán como principal mecanismo de propaganda política a las diferentes redes sociales.
No en vano el tabasqueño tiene una envidiable comunidad, la cual supera a los 2 millones de seguidores con un impacto por demás importante que dejaron de tenerse por los medios tradicionales de la radio y la televisión. Rezagados están Ricardo Anaya Cortés por Acción Nacional, PRD y MC, y José Antonio Meade Kuribreña por PRI, PVEM y Nueva Alianza, y por los independientes Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”.
Las redes sociales son hoy las plataformas a través de las cuales los actores públicos, en este caso los candidatos a cargos de elección popular en el ámbito federal y local, dan a conocer en primicia posicionamientos, mensajes y demás que igual pueden ser vinculantes y replicadas entre sí para llegar a un mayor número de seguidores.
Mucho tendrá que ver qué tan escrupuloso sea cuidado el mensaje a difundirse por cada uno de los candidatos, en virtud de que así como puede tener aceptación igual, en contrario, puede resultar contraproducente, sumando o restando puntos en las aspiraciones de triunfo en el cargo para el cual se contiende en los 30 estados con elección concurrente con la de presidente de la República.
Aún más, los tres debates anunciados entre candidatos a presidente de la República y de quienes lo serán en las 30 entidades federativas del país, excepto Baja California y Nayarit, el seguimiento se dará en las redes sociales y no en la radio y televisión, su audiencia no pasará de ser simbólica.
El acceso a internet y cuanto esto implica tiene ya un importante acceso en su articulación con una población mexicana para nada elitista ni selectiva. Por el contrario, todas las clases sociales y colectividades están entrelazadas con la supercarretera de la información, implicadas las redes sociales.
Bitácora
Mucho barullo se ha hecho por la emisión del Decreto de la Ley de Seguridad Interior, recién promulgada en el Diario Oficial de la Federación. El texto aún sin ser controvertido ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación aclara que las movilizaciones motivadas por el tema electoral en ninguno de los casos podrán considerarse como una revuelta que contravenga a la paz pública… ¡Al tiempo!.— Villahermosa, Tabasco
eduhdez@yahoo.com
Consultor y analista
