feminicida de tahdziu

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

Los creamos, los alimentamos, los dejamos crecer y se convirtieron en monstruos, en peligrosos devoradores del presupuesto. Son los dinosaurios de la política que han hecho de este servicio su modo de vida, una forma de vivir con lujos y enriquecerse. Ningún gobernador, alcalde, legislador, juez, dirigente sindical, jefe policíaco, presidente y político en general vive modestamente, con un vehículo de cinco ó 10 años de uso y una casa con crédito, y si alguno tuvo lo anterior en seis años de la administración lo vende y adquiere una o varias mansiones y camionetas de lujo.

Si no es redituable ser funcionario público, gobernante o político en el país, ¿por qué se pelean encarnizadamente los miembros de los partidos por alcanzar alguna candidatura? Son los altos salarios, las prebendas que reciben, los suntuosos aguinaldos, los “moches”, pellizcarle algo a los presupuestos o programas de apoyo social y enriquecerse en unos años dentro de la política lo que los empuja a luchar para obtener tan altos puestos.

Hay muchos ejemplos de personajes que se han anquilosado en el poder. Han vivido del presupuesto y con exceso de lujos, además de incrementar las cuentas bancarias. Además, al terminar su sexenio, gobernadores y presidentes gozan de altas pensiones y de personas a su servicio.

No hay políticos o gobernantes que vivan con modestia, y si surgieron de la llamada clase media, en seis años suben económicamente a la clase alta. ¿O acaso no hay exgobernadores, exlegisladores, exjueces y expresidentes millonarios? ¿Cuántos gobernadores y exgobernadores, en el actual sexenio, han sido acusados por corrupción y algunos en proceso?

Es una paradoja: un país de pobres donde los políticos cada vez son más ricos. Pero nosotros los dejamos crecer, les dimos omnipotencia hasta convertirlos en depredadores del presupuesto de las dependencias públicas. Ejemplos de dinosaurios hay muchos.

La unidad de investigación periodística de Grupo Megamedia ha dado a conocer a diversos personajes de la política que durante años han vivido del presupuesto y, hay que decirlo, han incrementado con creces su patrimonio familiar. No es creíble que después de 20 ó 30 años en la política mexicana, con todos los trucos que existen en el manejo del presupuesto, alguien tenga un modesto salario para vivir, un vehículo y una casa con pago de hipoteca.

Grupo Megamedia menciona a varios, a muchos; entre ellos sobresale alguien que se ha mantenido de las nóminas oficiales desde los 80: Emilio Gamboa Patrón, actual senador que por casi 40 años ha vivido de los ciudadanos, va de un puesto a otro aferrándose a las entrañas del monstruo para sobrevivir con lujos y poder.

No busca la gubernatura ni otra candidatura de elección popular en nuestra entidad. Sabe que aquí perdería, no es profeta en su tierra. Pero se mueve como viejo dinosaurio de la política, en busca de privilegios, en las oscuras entrañas del poder.

No vive con modestia económica ni es modesto y sencillo como político. Es millonario y busca que su hijo siga sus pasos en el ámbito del servicio público. Viaja en helicóptero oficial para jugar golf con el presidente en turno o aterrizar en los arrecifes, aunque dañe la ecología. Son concesiones que da el poder, estar incluso arriba de prohibiciones o de las mismas leyes.

El Diario da algunos nombres: Beatriz Zavala, Eric Villanueva Mukul, Eduardo Sobrino, Rosa Adriana, Carlos Sobrino, Lucelly Alpizar, Willliam Sosa, políticos que se han mantenido durante 10, 20 años o más en cargos públicos. Mención aparte los dirigentes sindicales que se acercan al poder gubernamental para buscar algún cargo o beneficiarse de las prebendas. Entre estos representantes sobresalen Pedro Oxté Conrado, dirigente de la CROC, quien aún va de un puesto a otro, y Nerio Torres, de los taxistas, ya retirado.

Los dejamos crecer, los alimentamos muy bien con altos salarios y dejamos que se enriquezcan a su antojo. Hay que ponerles un alto, hay que evitar que sigan erosionando el erario y los presupuestos. No es posible seguir alimentando a estos dinosaurios de la política que han dañado a la sociedad en vez de servirla. Un meteorito electoral urge para acabar con ellos.— Mérida, Yucatán.

marpero53@yahoo.com.mx

Profesor

 

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