Fernando Ojeda Llanes (*)

Hemos visto de todo en el primer trimestre del año, sobre todo la alta volatilidad que tenemos en los mercados financieros, el precio del dólar había bajado a $18 y de un día para otro se disparó a $18.25, todo debido a varios movimientos que han hecho que el peso mexicano tenga fluctuaciones, lo que depende de dos elementos importantes: en primer lugar, las noticias macroeconómicas que den lugar a la volatilidad y, en segundo, que es la más importante, que continúen entrando dólares al país. Por el momento, lo que impacta en el precio de la divisa americana en relación con nuestra moneda son los movimientos políticos relacionados con las próximas elecciones; dependiendo de las encuestas y de los cambios en los porcentajes de preferencias del electorado, nos encontramos con fuertes deslizamientos en el tipo de cambio.

Por lo pronto, las noticias del Tratado de Libre Comercio TLCAN están siendo positivas, las últimas nos dicen que cuando el presidente de los Estados Unidos se preocupa por los asuntos de China requiere del apoyo de México y Canadá, y, por lo tanto, habla bien de las negociaciones del Tratado; cuando mejoran las situaciones con China, sucede todo lo contrario. La realidad es que es indudable que hay inversiones extranjeras pendientes de realizarse en México dependiendo de lo que suceda con el TLCAN.

Lo que parece ser un hecho es que Estados Unidos ha suavizado la propuesta con respecto a las reglas de origen de los automóviles de un mínimo regional del 85% para que queden exentos de aranceles. Tal parece que la nueva propuesta es de un sistema escalonado de tres categorías de componentes automotrices por debajo de la proporción anterior. Una primera corresponde a piezas de mayor valor y tendría un umbral de 75%, una segunda, 70% y la tercera, de 65%. El contenido mínimo actual regional es de 62.5%, por lo que Estados Unidos pidió en las negociaciones el 85% y además que el 50% correspondan a su país.

Menciona el empresariado que la nueva medida propuesta sería bienvenida por los inversionistas a largo plazo y también se dice que esta propuesta es muy buena para los tres grandes fabricantes de autos de Estados Unidos porque se les facilitaría cumplir todos los requisitos ya que en la actualidad las armadoras generalmente fabrican automóviles superando el contenido mínimo del 62.5%, por tal motivo un aumento hasta 75% es muy aceptable.

Esperemos que con las negociaciones ya avanzadas y superados los obstáculos de las reglas de origen sea aprobado el TLCAN; el entorno parece indicar que así será, pero todo puede suceder. Por otro lado, en lo que corresponde al mercado interno, éste se encuentra en situación difícil con el costo del financiamiento cuya tasa de referencia se encuentra en 7.5%, los intereses están caros a pesar de que el Banco de México no hizo incremento cuando la FED de los Estados Unidos incrementó su tasa de referencia.

Mencionan los economistas que el Banco de México tomó una decisión muy a la ligera al incrementar las tasas de interés arriba del 5%, cuando en 2017 se incrementó la inflación debido, dicen, a un llamado choque de oferta, principalmente del gasolinazo, el alza del transporte público en diversas entidades del país y el aumento de las materias primas en el verano. La inflación se ha desacelerado y se ubica en 5.04% anual al cierre de marzo, mencionan los especialistas que los bancos centrales deben subir o bajar sus tasas de referencia sólo cuando se trate de variaciones en la demanda. Si la demanda de bienes y servicios sube, hay que incrementar la tasa, pero si la demanda agregada baja, hay que bajarla, buscando siempre el equilibrio que ubique el crecimiento económico en un camino positivo, pero sin que se salga de control.

Lo cierto es que con una tasa nominal de 7.5% Y con una inflación anual de 5% se está ofreciendo a los inversionistas una tasa real de 2.5%; para la inversión extranjera de corto plazo es un buen escenario, pero si vamos a lo que corresponde al mercado interno con una tasa de referencia de 7.5% más los puntos adicionales que coloca la banca para los créditos, ya estamos ante la posición de tasas arriba del 12% anual, esto encarece el dinero y por lo tanto detiene las inversiones, asimismo las empresas que venden a crédito corren riesgos en el mantenimiento de sus carteras de corto plazo, pero este es otro boleto a comentar posteriormente.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Fernandoojeda.com

Contador Público Certificado. Maestro en Finanzas. Consultor de Empresas

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán