¡Focos!
Ernesto Arévalo Galindo (*)
“He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos”.— Charles de Gaulle: militar, político y escritor francés
Después del primer debate de los candidatos por la Presidencia de la República y a semanas de la gran jornada electoral, la “guerra” por la “Silla del Águila” solamente tiene dos frentes: Ricardo Anaya Cortés, de la “derecha”, y Andrés Manuel López Obrador, de la “extrema izquierda”. Los demás: José Antonio Meade Kuribreña, Margarita Zavala de Calderón y Jaime Rodríguez Calderón, no precisamente están de sobra por las reglas del juego, pero estorban y mucho, en un momento de gran trascendencia en la historia de México.
La “derecha” contra la “extrema izquierda” confronta no nada más a la clase política, sino también al sector empresarial, entre otros tramos de la sociedad, en su próxima decisión. ¿Y dónde se ubica el ciudadano? Consulta Mitofsky empleó el programa especializado SurveyMonkey, con el propósito de generar un cuestionario de forma personalizada para obtener información sobre un estudio en tiempo real, vía online.
A la hora de ubicar políticamente con el mismo criterio que utiliza la empresa líder en México en materia de investigación de la opinión pública el internauta mexicano está ubicado en el centro, aunque un poco cargado a la “izquierda moderada” o “extrema”, con un promedio de 2.9. Los extremos destacan, en donde 14 por ciento se declaró “totalmente de izquierda” y 8 por ciento “totalmente de derecha”.
El PAN contra Morena. ¡Conflagración! Independientemente de las otras instituciones partidistas involucradas en las coaliciones, la sociedad mexicana está encaminándose al socialismo (la manera que emplea el político para esclavizar al pueblo, a través del voto) o al comunismo (la manera que emplea el político para esclavizar al pueblo, a través de la fuerza). El nerviosismo está apoderándose de la vida nacional. También en el exterior hay preocupación, empezando por nuestros vecinos y socios: Estados Unidos y Canadá.
¿México socialista? ¿México comunista? ¡Cuidado! Sin embargo, el enojo de millones de infantes, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad está plenamente justificado por tanta infamia y malignidad avalada por el PRI. No hay mejor promoción política que las acciones y los hechos del gobierno, con base en su calidad moral y sus propias obras.
La isla de Cozumel, sede de mi residencia, es ejemplo de lo que podría sucederle a México ante la urgente transformación social para dignificar la calidad de vida. Ante el indiscriminado ejercicio público de Roberto Borge Angulo como gobernador de Quintana Roo, los ciudadanos salieron a votar por el cambio. Soñaron con el respeto. Soñaron con la transparencia. Soñaron con la justicia. ¡Cambió! Para mal.
Perla Tun Pech, emanada del “amado pueblo” como lo llama, decidió borrar la palabra “diálogo” de su vocabulario como método para confrontar a la propia política. Anuló la “libertad de expresión” como forma de su régimen para no ser cuestionada. Deshizo los lazos de cooperación con el actual gobernador, Carlos Joaquín González, como testimonio de que su “Patria Chica” es autónoma. Pretendió desaparecer las tradiciones, como muestra de su resentimiento a la otrora clase del poder.
Animadversión por los apellidos Joaquín, González, Villanueva y Marrufo, entre otros no de origen maya.
Cozumel es ejemplo de división de una sociedad. Ejemplo de incertidumbre para invertir. Ejemplo de freno del desarrollo. Ejemplo de pobreza. Ejemplo de inseguridad. Ejemplo de suciedad. Ejemplo de enfermedades. Ejemplo de epidemias en animales. Ejemplo de desacreditación de la prensa, universalizando que todos son “chayoteros del sistema”. Ejemplo de populismo. ¡Cozumel!
Venezuela. ¡Pobre Venezuela! Cozumel. ¡Pobre Cozumel! México. ¡Alerta!
Focos rojos.
¡Focos!— Cozumel, Quintana Roo.
arevalo61@yahoo.com.mx
Periodista
