Ranchos de políticos
Marcelo Pérez Rodríguez (*)
En su afán de dejar mal a su contrincante y subir en las encuestas y en el gusto de los ciudadanos, los candidatos comienzan a buscar errores y veredas que muestren enriquecimiento o mal uso del erario. A veces son simples rumores para desprestigiar, en otros casos las denuncias son hilos conductores que muestran los abusos y las compras desmedidas de terrenos, casas u otros bienes inmuebles del candidato.
En el primer debate de los candidatos a la gubernatura, Mauricio Vila Dosal, del PAN, se refirió a un rancho que con una infraestructura millonaria posee el candidato priista Mauricio Sahuí Rivero. Éste negó la aseveración y aseguró que no posee ningún rancho.
Sin embargo, días después el equipo de campaña de Sahuí Rivero admitió que éste sí es dueño de un rancho cerca de Tixkokob, con una extensión de 93 hectáreas, en asociación con dos personas, y se registró en 2013; asimismo, acusó al PAN de guerra sucia, de manipular la información y de “montajes”.
Y aquí comienza a desenredarse la gruesa madeja, pues Roberto Rodríguez Asaf, coordinador de campaña de Mauricio Sahuí, admitió que en la declaración “3de3” el candidato reportó que el terreno medía sólo 937.28 metros cuadrados (m2), cuando en realidad la extensión es de 936,279 m2.
Esto demuestra cómo los candidatos pueden declarar menos extensiones o propiedades, minimizar los costos y las extensiones de los bienes inmuebles para no mostrar todo lo adquirido, mientras son diputados federales, senadores o secretarios de alguna dependencia en la entidad.
Empero, con este descubrimiento del “rancho” de Tixkokob y la polémica generada, Grupo Megamedia llevó al cabo una investigación para conocer los detalles relacionados con las propiedades de Mauricio Sahuí. ¡Y oh sorpresa!, el candidato priista es aficionado a la adquisición de hectáreas de tierras, aquí en la entidad o en la zona turística de Quintana Roo, además de casas.
Sin embargo, muchas de esas adquisiciones inmobiliarias del candidato y su cónyuge las han hecho en copropiedad con expertos en el ramo inmobiliario, que tienen relación con personajes de la política yucateca.
Asimismo, de acuerdo con la investigación de Central 9, los papás del candidato del PRI a la gubernatura de Yucatán también han adquirido varias extensiones de terrenos durante los años de 2015 a 2017, cuando Mauricio Sahuí era secretario de Desarrollo Social del gobierno del Estado. Asimismo, varias de estas adquisiciones fueron en copropiedad.
Al no poder comprar en demasía porque es más detectable la adquisición de bienes inmuebles, los políticos lo hacen en forma de alianzas. Buscan a amigos u otros políticos relacionados con personajes del ramo inmobiliario y conforman sus redes de compra de terrenos, ranchos, casas y mansiones.
¿Por qué ese afán de adquirir tantas tierras y mansiones? ¿Es una forma de invertir los “ahorros” que se tienen en los diversos puestos políticos? Lo lamentable es que se busca a otras personas, amigos y familiares para dividir las miles de hectáreas adquiridas. ¿Por qué no solo las ponen a su nombre, pues son ellos, políticos y funcionarios, quienes adquieren esos terrenos y mansiones?
Al parecer, Mauricio Sahuí adquirió el gusto por la adquisición de terrenos al estar cerca de la exgobernadora Ivonne Ortega, pues ella también adquirió cientos y cientos de hectáreas durante su administración. ¿Hubo competencia para ver quién obtendría más extensiones de tierra, más casas, más mansiones?
Esta desmedida compra muestra el dinero que tienen en sus manos los políticos, funcionarios y gobernantes. Pero si aun sumando todo el salario mensual, aunque jugoso, no les da para adquirir tantas propiedades y camionetas de lujo, ¿cómo lo hacen entonces? Y aquí es donde los ciudadanos comienzan a pensar mal del ahorro de los políticos.
Y sí que son ahorrativos estos servidores públicos para tener tantos bienes muebles e inmuebles que, sorpresivamente, se multiplican al estar en una diputación federal o secretaría de Estado. ¿No les dará remordimiento a estos personajes que acumulan casas y tierras cuando hay gente que no tiene ni 100 metros cuadrados para vivir cómodamente?
No hay duda de que muchas veces el alumno supera al maestro. Mauricio Sahuí desea superar a la señora Ivonne. En fin, el candidato priista podría cambiar el lema de campaña. En vez de Yucatán primero podría decir: la tierra es primero.— Mérida, Yucatán.
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