Nos comentan que…

Cerca de la medianoche se vivió el que fue tal vez el momento más incómodo de la jornada del debate presidencial. “El Bronco” se despedía de los periodistas que cubrieron el evento, con el tono provocador que lo caracteriza, cuando una joven le preguntó si mantenía su polémica propuesta de cortarles las manos a los ladrones. “A todos”, respondió el candidato. “Entonces tendrá que dejar manca a su esposa que contrató mis servicios en Cancún para organizar una rueda de prensa y luego se negó a pagarme”. Tras un titubeo, “El Bronco” acertó a decir: “Dígame cuánto se le debe y le pago. Yo no acostumbro a dejar pendiente una deuda”. A su lado, su esposa guardó prudente silencio.

Rolando Zapata Bello tiene motivos para presumir. El INE tuvo una deferencia significativa con el gobernador de Yucatán, pues entre los mandatarios anfitriones de estos tres encuentros fue el único invitado al debate que se efectuó en su entidad. Ni al primer evento, en la metrópoli (administración encabezada por José Ramón Amieva Gálvez, jefe interino de la CDMX), ni al segundo, en Tijuana (Francisco Vega de Lamadrid), fueron invitados los titulares del Poder Ejecutivo. Zapata Bello asistió al debate presidencial en el Gran Museo del Mundo Maya con su esposa, Sarita Blancarte Canto, y estuvo con los demás ciudadanos, políticos, dirigentes y empresarios invitados, en un salón exclusivo. Al término del ejercicio, el gobernador acudió al festejo con José Antonio Meade Kuribreña en la sede del PRI estatal.

La desesperación invade a los coordinadores de la campaña priista de la candidata a la alcaldía de Progreso, María del Carmen Ordaz Martínez de Blanco, pues al enterarse de que un grupo de recolectores de basura y sus familias apoyan a Julián Zacarías Curi (aspirante del PAN-MoCi al mismo cargo) organizaron una rueda de prensa en un restaurante del malecón y obligaron a los dirigentes del Sindicato de Recolectores de Basura a declarar que esa agrupación es priista y que respalda a la señora Ordaz Martínez. Los recolectores, parece, olvidaron (o les hicieron olvidar) que Enrique Martínez Ordaz, síndico municipal y hermano de la candidata priista a la presidencia municipal, fue uno de los principales promotores de la privatización del servicio en el puerto.

Y a propósito de las campañas en el puerto, al que no le ha ido bien y se ganó severa reprimenda por sus expresiones al hablar en los mitines es al edil Jorge Anatolio Méndez Basto, presidente del Comité Municipal del PRI y aspirante a regidor. Resulta que en reciente reunión con vecinos, luego de una caminata, iba a referirse al candidato a la gubernatura por el PRI-PVEM-Panal y estuvo cerca de pronunciar “Mauricio Vila”; se quedó con “Mauricio Vi…”, reaccionó y nervioso corrigió “Sahuí”, lo cual generó algunas risas entre los asistentes, pero también molestia entre las candidatas a la alcaldía y diputaciones. Cuando le tocó hablar a María Ester Alonzo Morales, candidata a diputada federal por el II Distrito, comentó el traspié del dirigente priista y le pidió “que se ponga más abusado, y se mantenga despierto”.

 

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