Cosas que pasan

Manuel Antonio Alcocer Hernández (*)

“Me comprometo” y “En mi gobierno…” fueron las frases que más se mencionaron en los debates de quienes aspiran a la gubernatura de Yucatán, el domingo pasado en Valladolid, y los candidatos a la Presidencia de la República, el martes en el Gran Museo del Mundo Maya, que marcaron el final de este tipo de encuentros que, según opiniones de analistas y funcionarios de la iniciativa privada, así como miles de ciudadanos que no tienen nada que ver con la política más que hacer uso del derecho a votar, no proporcionaron elementos suficientes para inclinar la balanza a su favor o para convencer al pueblo de que son la mejor opción.

Desde luego que el “Me comprometo…” resultó la vía más fácil de tratar de convencer a los yucatecos de que quien lo decía en cada uno de sus turnos tenía todos los elementos para cumplir el compromiso que contraía. Enseguida hablaban de gestiones para conseguir recursos y mencionaban que de esa forma lograrían el desarrollo económico de Yucatán. Fue un ejercicio de avance en la comunicación formal con los votantes. Se reconoce. Pero también hay que aceptar que en este tipo de eventos no hay que actuar como catedráticos que saben de todo hablándoles a quienes creen que no saben nada.

Yo recuerdo que hace algunos años se usaba un poco el respeto a los oyentes expresando la frase “En caso de ganar la elección” o “Si llego al gobierno con el respaldo de ustedes”. Es verdad que los tiempos y las formas cambian, pero no para llegar a la soberbia de enfatizar “En mi gobierno”, como si los resultados electorales ya se conocieran o expresando indirectamente el desprecio del voto. “Aunque ustedes no quieran”. Detalles que los candidatos pasan por alto pero que el pueblo toma muy en cuenta y en serio.

Hay que señalar que fue muy bien comentado que no hubo discusiones, indirectas o reclamaciones tratando de hacer que alguno de los panelistas parezca menos que los otros.

En cuanto a la reunión de quienes aspiran a la Primera Magistratura del País las cosas no fueron muy distintas a los dos debates anteriores. Reclamos, acusaciones, discusiones estériles, ofensas y muchas intervenciones de los moderadores para que las cosas no pasaran a mayores. El mensaje que llega a los ciudadanos cuando se dan esas circunstancias es que más que servir al pueblo, lo que quieren es el poder por el poder.

Fue evidente que alguno de los contendientes (más que candidatos parecían rivales) estaba fuera de sí. Las veces que alguno de ellos es entrevistado en los medios electrónicos siempre sale a relucir el antagonismo hacia alguno de los otros o de los tres que no están en la entrevista.

Cuando les toca el turno de hablar, sus expresiones son triunfalistas tratando de dar la impresión de que “solo yo puedo hacer esto”. La verdad es que no le encuentro nada positivo a lo que ellos llaman propuestas, que de alguna forma lo son pero llevan detrás el mensaje victorioso hacia los otros candidatos en cuanto a que se erigen poseedores del triunfo electoral.

Yo creo que los ciudadanos tenemos la oportunidad de votar por quien hará las cosas necesarias para mejorar las condiciones de vida de todos los mexicanos y no solo las nuestras. Votemos sin rencores. Votemos por quien tenga a nuestro juicio todo el conocimiento, la buena voluntad y las relaciones para conseguir el desarrollo económico de México. No importan nombres ni partidos. Somos libres de votar por quien nos dé la gana. Aprendamos a respetar el juicio respetando nuestras ideologías y la voluntad de todos los demás que tienen el mismo derecho que el nuestro. Seamos respetuosos para vivir una jornada electoral sin problemas. Vamos a votar por nuestro candidato sin burlarnos ni ofender a quienes piensan distinto.

La gran mayoría de los candidatos a cualquier puesto de elección popular debe pensar que solo puede ganar con votos. Sabemos de las despensas, de los regalos que ahora son hasta electrónicos y están en las bodegas que algunos candidatos tienen en colonias cercanas al periférico de Mérida. Y lo saben también las autoridades electorales.

Hagamos de la elección del próximo 1 de julio la demostración del respeto de los yucatecos a quienes difieren de la manera de pensar en las ideologías políticas. Todos a votar con respeto a los demás. Es lo mejor.— Tizimín, Yucatán.

manuelantonio1109@hotmail.com

Cronista y exalcalde de Tizimín

 

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