Tunkul Político-253
Por Sac-Nicté
¡Hola amables lectores! Más que movidas estuvieron las dos semanas pasadas. Los Tunkules Amigos no pararon de girar y de mandar sus acostumbrados mensajes, pero como todos eran sobre asuntos de la grilla y ellos dicen ser muy respetuosos de los lineamientos legales, nos pidieron guardar silencio la semana pasada en vista de que saldríamos en los días de la llamada veda electoral, así que aceptamos su petición. Pero como ya se cumplieron todos los tiempos, pues ahora sí, pasamos de una buena vez ¡A darle!
Vaya que los asuntos grilleriles acapararon todas las menciones, tanto en el ámbito nacional como en el estatal. Hagamos un breve recuento: La última semana del tiempo marcado como de campaña, no tuvo desperdicio en el x´tokoy solar con eso de los llamados eventos de cierre. El domingo lo hizo el ChiquiVil en el Coliseo, el lunes Sahuicito en X´Matkuil y el martes Huacho Díaz Mena en la Plaza Grande.
Por cierto, el único aspirante a la gubernatura que en su evento oficial de cierre de campaña contó con la presencia de su candidato a la Presidencia de la República, fue Huacho, que compartió tarima con López Obrador.
¡Ah! y de los candidatos a la alcaldía meridana, Ken Barrera estuvo acompañado de Riky Anaya en el parque de la Mejorada.
La batalla de cifras de los asistentes motivó un chorro de memes, publicaciones, declaraciones y demás chuladas. El jueves iniciaron las 72 horas previas a la jornada electoral establecidas en la Ley como de silencio para candidatos y partidos políticos y de supuesta reflexión para los votantes.
Pero en el primer minuto de ese día empezaron a correr las acusaciones de presunta compra de credenciales de elector, de coacción al voto, de entrega de diversos productos para amarrar sufragios, de amenazas y advertencias, de amarres y negociaciones entre diferentes grupos clientelares, de cuchupos y entendimientos en lo oscurito, de un exagerado correr de billetes y lamentablemente, de acciones violentas en varios municipios de la entidad, a tal grado que cerca de 20 poblaciones fueron calificadas como “focos rojos”.
Llegó el día de la jornada electoral y desde temprana hora, largas filas de ciudadanos se formaron a las puertas de los locales en que se ubicaban las casillas de votación, pero los retrasos en la apertura de las mismas, se dieron en prácticamente los 2, 666 centros de votación de la entidad.
La causa recurrente, fue que una buena parte de las personas registradas para fungir como funcionarios de las mesas, simple y sencillamente no se presentaron. ¿Casualidad o causalidad? ¡Vaya usted a saber!
El que cada votante tuviera que marcar 6 boletas y luego colocarlas en sus respectivas urnas, hizo lento y cansado el proceso. El achocamiento de gente en el área de votación fue también notorio, pues cinco funcionarios de casilla, hasta 2 representantes de cada uno de los 9 partidos, más los votantes, congestionaban el tránsito en el interior de esos locales.
Llegó la hora del cierre de las casillas y empezó el escrutinio, es decir, la contadera de los votos emitidos. Pero cuando apenas empezaba este proceso, varios candidatos tricolores y blanquiazules salieron a declarar públicamente que habían ganado la elección, según ellos, porque ese resultado les arrojaban las llamadas encuestas de salida que cada uno había contratado. ¡Qué tal!
Bueno, los que no lo hicieron y por el contrario salieron a decir que esperarían los resultados oficiales, fueron los de Morena, PT, PES y del PRD.
Pero los comentarios y rumores más sonados, fueron de pronto acaparados por el PREP del IEPAC que no funcionó. Que si se cayó, que lo quisieron hakear, que la banda ancha resultó angosta, que si funcionaba pero no se podía consultar, que la empresa contratada no era especializada, que 10 millones de pesos que se le pagaron no correspondía al mal servicio. ¡ufff!
El colmo es que a los jóvenes que contrató esa empresa como capturistas, al final de la jornada no les pagaron los 5,500 pesos que les ofrecieron, y a los que reclamaron con bases jurídicas, recibieron pago en especie, si, como está usted leyendo: les dieron una computadora chafita. El Tunkul Electoral hasta nos mandó fotos. ¡Hágame usted el canijo favor!
La llevada y entrega de los paquetes electorales, fue un auténtico haranchac, pues de cada casilla, los paquetes de la elección federal (Presidente, Senadores, y Diputados) debían trasladarse hasta cada uno de los cinco Consejos Distritales Federales, en tanto que las estatales había que llevarlas a los Consejos Municipales, en los que se quedaba el paquete correspondiente a las alcaldías, en tanto que los de la gubernatura y las diputaciones locales se mandaban a los 15 Consejos Distritales Estatales. ¡Pa´su mecha!
En medio del zipi-zape electoral, para no perder la costumbre, la selección mexicana es eliminada del mundial futbolero y nuevamente se quedó con las ganas de jugar el quinto partido.
Así, entre gritos y sombrerazos se llegó al miércoles, tiempo establecido legalmente para efectuar los cómputos en los Consejos Electorales correspondientes, en los que se generan los resultados oficiales. La falta de actas a la vista, paquetes sin sellar o medio abiertos y otras incidencias, dieron lugar al recuento de un buen número de ellos. Innegable falta de certeza en el proceso.
Al fin salieron los resultados oficiales. En Yucatán la Presidencia de la República la ganaron los morenos, la gubernatura y la alcaldía meridana los blanquiazules, la mayoría del Congreso local y de municipios los tricolores, y se rompió el bipartidismo. Divino Sistema Político Mexicano.
Nos falta leer un titipuchal de mensajes, pero el espacio ya se nos acabó, así que seguiremos comentando en el siguiente intento de columna. Tome las debidas precauciones ante la aparición de la influenza, manténgase pendiente de los acontecimientos y por favor no olvide que ¡Nos leemos a la próxima! Mérida, Yucatán, a 9 de julio de 2018
