Nos comentan que…
En la reciente visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la entidad, el nombre con mayor presencia fue el de Joaquín Díaz Mena. Desde la llegada del mandatario al aeropuerto, un grupo de personas llegó a las puertas de la terminal aérea para “acusar” a su delegado de “estar fugado”. Luego, durante la visita al municipio de Tekax, en la que también estuvo presente Díaz Mena, la gente intentó pedirle audiencia, pero el representante federal en Yucatán optó por “salir por la puerta de atrás”. Esta situación no es nueva y ha sido motivo de quejas y comentarios en la dependencia a su cargo, donde incluso dicen que sólo acude a eventos que le convienen para su imagen. Usted juzgue.
El pasado viernes se informó que se puso la primera piedra de una fábrica japonesa en Ucú, concretamente “Uchiyama Manufacturing Corporation”, como resultado de la misión de negocios que realizó el gobernador Mauricio Vila Dosal hace casi un año a Japon y Corea del Sur. Lo que llama la atención de este anuncio es que en julio de 2018 el Diario anunció que esa misma empresa invertiría en Yucatán 50 millones de dólares en la construcción de una planta de producción en la entidad (https://www.yucatan.com.mx/merida/plan-japones-para-yucatan), donde inicialmente generarían 200 empleos directos en su primera etapa, para llegar a mil en el primer lustro. En esa ocasión publicamos la foto del entonces gobernador Rolando Zapata Bello con Kenzo Uchiyama, el mismo empresario que también el viernes salió en la foto con el hoy gobernador Vila Dosal. Esto lleva a preguntar: ¿Quién fue el verdadero gestor de la llegada de esta empresa nipona a Yucatán?
