Editorial

Próximos créditos estatales

Gabriel Alejandro Rodríguez Cedillo (*)

Desde que se decretó en Yucatán la contingencia sanitaria, hace poco más de diez días, ésta ya está pasando factura a la economía del estado.

Los primeros en sentir los efectos adversos de estas medidas son las unidades económicas que pertenecen al sector servicios, particularmente los pequeños y micro negocios, así como para las personas que laboran por su propia cuenta, tanto formales como informales.

La afectación proviene de una fuerte disminución en el consumo derivada de las medidas implementadas por la contingencia, correspondiente a una fase dos.

Ante esto, la “gerencia” de Yucatán ha anunciado medidas para revertir, o en el peor caso, aminorar esta situación de precariedad, integrado en un “plan” de contingencia, protección al empleo y reactivación económica. La fuente de recursos para llevar a cabo este plan es la adquisición de $1,728 millones de pesos vía financiamiento, por un plazo de 25 años teniendo como garantía el 25% de las participaciones o aportaciones, a los cuales se le suman $1,500 millones, adicionales a las asignaciones originalmente autorizadas en el Presupuesto de Egresos 2020, agregándole además $21 millones del fondo para la atención de emergencias y desastres. Haciendo un total de $3,249 millones.

Para poner esta cifra en contexto compare la cantidad de recursos, la fuente de financiamiento, el tamaño de la economía, la población y el número de casos con covid-19 en otros estados del país.

Estado de México

Fuente de recursos: Propios

PIB: 8.8

Población: 20.000,000 hab

Cantidad de recursos: 2,900 millones

Casos de Covid-19: 38

Jalisco

Fuente de recursos: Préstamo a corto plazo (año)

PIB: 7.1

Población: 8.282,892 hab

Cantidad de recursos: 1,000 millones

Casos de Covid-19: 64 casos

Guanajuato

Fuente de recursos: Recaudación de impuesto a la nómina del 2019 y 2020

PIB: 4.4

Población: 5.853,677 hab

Cantidad de recursos: 800 millones

Casos de Covid-19: 23 casos

Yucatán

Fuente de recursos: Préstamo a largo plazo, incremento de ingresos y fondo de desastres

PIB: 1.5

Población: 2.233,866 hab.

Cantidad de recursos: 3,249 millones

Casos de Covid-19: 32 casos

Aun cuando la fuente de los recursos de los estados mencionados en la tabla fuera por deuda pública, la de Yucatán es mayor, siendo la economía 23 del país, con el 10 por ciento de habitantes con respecto a la del Estado de México y con 32 casos de Covid-19.

¿Por qué es tan amplia la diferencia en los montos? Al parecer no guardan proporción con el tamaño de nuestra economía ni con nuestra población. Y, si a esto le agregamos los “estímulos” fiscales a las empresas sobre lo causado durante marzo, abril y, en otros rubros, hasta mayo y junio, entonces el saldo presupuestario al final del año será deficitario, lo que conllevaría a otra solicitud de deuda o menores ingresos a ejercer.

Con base a los programas de apoyo por la contingencia, el referente al seguro de desempleo, que al parecer es el único programa que está enfocado a atender el problema, que es de demanda, ¿cuánto sería la cantidad del seguro a entregar? ¿dos meses será suficiente para apoyar el ingreso familiar?

Los otros programas están enfocados a brindarle recursos a los empresarios, que por ahí no es el camino, porque la baja en la actividad económica no es de oferta; además de que estos “apoyos” ya tienen recursos asignados establecidos en el presupuesto de este año 2020, y solo es cuestión de adelantarlos como se está haciendo en el Estado de México.

Cuestionamientos

Debido a lo anterior, surge una serie de interrogantes: ¿La “gerencia” de Yucatán tomó en cuenta que está adquiriendo 500 millones más de deuda en tan solo dos años que toda la contratada en los últimos diez anteriores? ¿Tomó en cuenta el “gerente” Vila que, ante esta contingencia y la necesidad de recursos, las tasas de interés por los créditos solicitados no son competitivos? ¿Si la ampliación del techo presupuestario es para adelantarse a los posibles recortes que realice la federación a los estados, adquiriendo esta deuda, no estarían estrangulando a las finanzas públicas de Yucatán en el futuro cercano, o tienen planeado subir impuestos para hacerle frente a este posible faltante?

¿No es mejor utilizar los ahorros del programa de austeridad, los cuales se dijo tendrían ahorros de 100 millones de pesos al año, sumándole a una baja en el sueldo de al menos el 50% de los altos funcionarios y de nivel medio (subsecretario y directores)?

Con esto se podría prescindir de la adquisición de deuda, y sólo usar $1,000 millones de pesos de la ampliación presupuestaria para distribuirlos en contratación de personal de salud y ampliación y mejoramiento de la infraestructura, junto con el seguro por el desempleo, que mucha gente necesita inmediatamente.

Corolario

No se deben realizar análisis simplistas ante una contingencia, y recurrir como único recurso a la adquisición de deuda. Se podría ser más creativo y no cargarle la mano a la ciudadanía porque la deuda simplemente son impuestos que se pagarán en el futuro. Y el que los paga es el ciudadano.— Mérida, Yucatán

Catedrático de la Facultad de Economía de la Uady

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán