Plaza Grande

Nos comentan que…

El bochornoso espectáculo protagonizado por los llamados “influencers” el domingo en la zona arqueológica de Uxmal es solo un eslabón de una larga cadena de hechos desafortunados relacionados con la supuesta promoción de los atractivos turísticos de Yucatán, en los que, pese a que por diferentes medios se trata de deslindar, está involucrada la Secretaría de Turismo del gobierno del Estado. Más allá de los hechos, nos dicen que todo parece indicar que el fondo del asunto es la encomienda que recibió desde que llegó Michelle Fridman a la titularidad de la dependencia estatal, a fin de trabajar en la promoción de la figura del gobernador Mauricio Vila con miras a una posible búsqueda de la candidatura presidencial. Más específicamente, la encomienda, nos dicen, fue dirigir los recursos financieros a medios nacionales más que a los locales, con objeto de abrir camino a las aspiraciones políticas de Vila en el ámbito nacional. Ese es el motivo por el que los supuestos promotores de los atractivos turísticos y culturales de Yucatán vienen con todos los gastos pagados y se dan una vida rodeada de lujos, a los que no siempre están acostumbrados.

La segunda campaña emergente de descacharrización que se realizó el sábado y domingo pasados tuvo la más baja recolección de cacharros y basura domiciliaria de este programa contra el combate a los moscos transmisores de dengue, zika y chikungunya. Las brigadas de vehículos y cargadores apenas levantaron 269 toneladas de las calles de la mancha urbana en el interior del Anillo Periférico de Mérida. Apenas es el 36.4% de lo que la misma brigada levantó en la primera campaña de este año, los días 13 y 14 de junio, que fue de 737 toneladas. En la ciudad no se ven montañas de cacharros, a diferencia de la campaña de junio cuando permanecieron por varias semanas los tiraderos y aumentaban día a día. Las preguntas que surgen son: ¿qué habrá pasado este fin de semana? ¿Ya no hay tantos cacharros en Mérida? ¿Las familias perdieron el interés de participar? ¿Casi todo lo sacaron en junio? Este fin de semana que viene toca a las 47 comisarías y subcomisarías. A ver cómo responde la gente.

Cada vez más personas reclaman al representante del presidente Andrés Manuel López Obrador en Yucatán, Joaquín “Huacho” Díaz Mena, la falta de apoyos. Las veces que este funcionario federal comparte sus actividades de gira, numerosos cibernautas aprovechan para recordar que no reciben el apoyo de los programas sociales presidenciales. En la información sobre su más reciente recorrido en las comunidades que compartió en su muro de Facebook, “Huacho” recibió 85 comentarios, la mayoría para preguntar por qué no han pagado las becas Benito Juárez, la de discapacitados, la de bienestar, la beca de niños de guardería, por qué no han aceptado a algún familiar si ya lo inscribieron hace varios meses. En fin, es un rosario de reclamaciones, peticiones y dudas sobre los programas de AMLO que aparentemente no llegan en forma efectiva a Yucatán.

Melissa López Cimé, niña de 6 años que padece leucemia y es vecina de Umán, clama por un poco más de ayuda económica para la compra y trasplante de un catéter que sustituya las 3 ó 4 inyecciones a la semana que recibe para su tratamiento de quimioterapia. En el más reciente evento de recaudación, donde participaron los comediantes del teatro regional Dzereco y Nohoch y el intérprete jaliscience Pipe Villalobos, el domingo 20 pasado, no se recaudó lo suficiente para la compra de insumos médicos y la intervención quirúrgica. Por lo tanto, su madre, Yolanda Cimé Pech, continuará organizando rifas con artículos y productos donados. Para ayudar a Meli, como le dicen de cariño, se puede consultar la cuenta de Facebook #Juntos por Melissa o llamar al celular 9995-337954. El caso de esta niña lo publicamos el día 17 pasado.

 

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