Finanzas con Kóokay
Marisol Cen Caamal (*)
Supongamos que una persona acude a una institución financiera con la intención de ahorrar $10,000 a plazo fijo y una de las opciones que le ofrecen es un pagaré a plazo de un año con una GAT Nominal de 1.80% anual, y una GAT Real de -1.66% anual (estos rendimientos son cifras reales tomados de una conocida institución financiera). Una de las dudas que surgen es ¿en qué hay que fijarse?
Para comparar entre las diversas opciones de ahorro e inversión, se necesita saber cuál es el rendimiento o beneficio que ofrecen. La Ganancia Anual Total (GAT) fue introducida en el año 2010 por el Banco de México con el propósito de proveer una herramienta de información y de comparación, que permita al público conocer de manera sencilla cuál es el rendimiento total de un instrumento de ahorro o de inversión. En el Año 2014, con la reforma financiera, se amplió la obligación de presentar la GAT en términos reales, es decir, cuál es la ganancia que genera una inversión después de reconocer el efecto de la inflación.
Banxico define la GAT como la Ganancia Anual Total Neta, expresada en términos porcentuales anuales, tanto nominales como reales que, para fines informativos y de comparación, incorpora los intereses que generen las operaciones pasivas de ahorro, inversión y otras análogas, que las entidades celebren u ofrezcan celebrar con sus clientes, menos los costos relacionados con la operación, incluidos los de apertura (Banxico, 2014).
En nuestro ejemplo inicial, la GAT nominal de 1.80% nos indica el rendimiento neto anual que obtendría una persona al invertir su dinero. Si se invierten $10,000 a plazo de un año, al final se reciben $180, son intereses. La GAT Real es aquella que se obtiene quitándole a la GAT Nominal el efecto de la inflación anual esperada. En nuestro ejemplo, el banco pagará al inversionista 1.80%, pero como la inflación esperada es de 4% anual, en términos reales el inversionista no tiene una ganancia, sino que su dinero pierde 1.66% en poder adquisitivo en un año, por eso la GAT Real se presenta como —1.66% anual.
Cabe aclarar que la retención por el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 0.97% sobre lo que se obtiene de rendimiento en inversiones, no está contemplado en la GAT nominal ni en la real. Tomar en cuenta esta pérdida en el poder adquisitivo debido a la inflación, es muy importante. En nuestro ejemplo la GAT Real Negativa, significa que aunque la persona reciba $180 de intereses por su inversión, como la inflación subió más que la tasa que le pagaron, con ese dinero no podrá comprar lo mismo que compraba hace un año en términos de poder adquisitivo. Para poder comprar lo mismo debería haber obtenido al menos el 4% de intereses ($400).
De allí la importancia de fijarnos siempre en la GAT Real. Debemos buscar instrumentos de ahorro e inversión que sean seguros y que paguen una GAT Real positiva, es decir, que paguen más que la inflación, para que al menos se pueda mantener el poder adquisitivo de nuestro dinero.
Es muy común que los instrumentos de ahorro que ofrecen actualmente muchas de las instituciones financieras, paguen una GAT Real negativa. Ese tipo de inversiones no nos convienen. Sin embargo, hay otras opciones de ahorro muy seguras al alcance de los pequeños inversionistas, como por ejemplo los CETES, BONOS y UDIBONOS que actualmente a plazo de un año están pagando poco más de 4%, con lo cual se puede obtener una GAT real positiva pequeña o con la que al menos se compensa el efecto de la inflación. Estos instrumentos los iremos abordando en nuestros siguientes artículos.— Mérida, Yucatán.
marisol.cen@kookayfinanzas.com
kookayasesoriafinanciera
Profesora Universidad Anáhuac Mayab, Presidenta del Comité Técnico de Responsabilidad Social del IMEF Yucatán
