Factores clave en las empresass
Fernando Ojeda Llanes (*)
Es elemental que cuando se genera la idea de realizar cualquier tipo de negocio que requiere de relevantes inversiones, se realice un plan de negocios y dentro de su contenido un proyecto de inversión.
Cuando se trata, por ejemplo, de hacer una planta industrial para la fabricación de un determinado producto y se requiere de la captación del financiamiento, se desarrolla el denominado proyecto de inversión, que demuestra el flujo de efectivo neto que generará el mismo a largo plazo, a futuro. Para conocer al día de hoy ese futuro determinado, se utiliza una fórmula matemática para transformar la suma de esos ingresos netos a dinero de hoy, que al restarlo de la inversión requerida para su realización da como resultado un llamado valor presente neto, el cual indica si el negocio proyectado es o no rentable al observar su rendimiento, que se denomina tasa interna de retorno.
Para la realización de este documento financiero se requiere hacer un presupuesto de operación con resultados, o sea, qué ingresos menos costos y gastos tendrá esta nueva empresa durante los años evaluados, de tal forma que prácticamente se trata de estados de resultados contables proyectados, además los balances respectivos que demuestren los activos, pasivos y capital contable del negocio en plazos futuros.
Supongamos que se realiza el proyecto, se obtiene el financiamiento de inversionistas sin tener que acudir a financiamiento bancario; los accionistas de este nuevo negocio fueron atraídos por la rentabilidad que le ha de generar su inversión en el primer año de operación y los futuros. Aceptan el riesgo de colocar su dinero en el negocio, porque se dieron cuenta de que recibirán rendimientos a la tasa que ellos esperaban o mayor.
La empresa constituida forma su gobierno corporativo y en el momento el respectivo consejo de administración, quien tendrá bajo su responsabilidad que la gestión del director de la empresa cumpla con los objetivos aprobados por los accionistas. En este proyecto, el principal objetivo es cumplir con las premisas establecidas y obtener el beneficio respectivo.
Sigamos con el planteamiento: el mismo grupo de inversionistas aprueba otros proyectos de inversión y se realizan, de tal manera que ya se convierte esta empresa en administradora de varios proyectos, quizá de la misma actividad.
En estos momentos como puede observarse, ya esta empresa que es una sola, con único consejo de administración, está operando diversos proyectos de inversión y el director general cada año presenta su presupuesto anual para aprobación y realizar su operación.
Financiamiento
Hasta aquí debemos hacernos la pregunta: ¿y los proyectos de inversión que se realizaron para conseguir el financiamiento? ¿se les está dando seguimiento?
Sucede en una gran mayoría de casos, salvo honrosas excepciones, que los presupuestos anuales que se presentan al consejo para su aprobación, mayormente no se ligan con los ingresos, costos y gastos que se plantearon en los respectivos proyectos, que siendo así solo sirvieron para conseguir el capital, de tal forma que pierden su razón de ser, porque la empresa respectiva solo los utilizó como instrumento financiero para conseguir la fuente de financiamiento, que no es el único objetivo de realizar el tan mencionado proyecto de inversión.
A todo proyecto, sea del monto que sea, se le debe dar el seguimiento continuo, debe estar alineado al presupuesto anual y demostrar en forma esquemática y contablemente que va de acuerdo a lo planeado, porque si no se hace de esa forma, habrán desviaciones en cuanto a sus objetivos, pudieron haberse tomado esquemas estratégicos para su realización, mismos que no se evalúan o vigilan financieramente en la actualidad, por ejemplo: si hubo cambios en el mercado, costos y gastos diferentes por la formación de nuevas estructuras de organización no expresadas al inicio y un sinfín de variables; si no se investigan y corrigen pueden llevar a resultados no satisfactorios.
Por ejemplo, ya llevamos cerca de dos años de pandemia que ha cambiado de una forma sistémica todas las variables de un proyecto, partiendo de los ingresos, el riesgo, la estructura de capital, el costo de capital y las necesidades de capital de trabajo, salta a la luz el axioma financiero de liquidez o rentabilidad, que es otro boleto a comentar posteriormente.
Los presupuestos son instrumentos valiosos para diseñar el futuro en que ha de incurrir la empresa, pero por todos los negocios que está controlando, cada negocio o proyecto de inversión que se diseñó en su oportunidad para conseguir el financiamiento o evaluar su rentabilidad, debe ser administrado en forma individual o por separado, debido precisamente que al momento de su realización se utilizan determinadas premisas que pueden ser las mismas en el momento actual o haber variado.
En muchas ocasiones para conseguir un financiamiento, las variables que se toman para un proyecto son muy alegres u optimistas, pero se deben evaluar en todo momento para obtener los beneficios que se planearon.— Mérida, Yucatán
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigación científica. Consultor de empresas
