Rodrigo Llanes Salazar
Rodrigo Llanes Salazar

Mirada antropológica

Rodrigo Llanes Salazar (*)

“Let It Be” se ha convertido en un metaverso. En un mundo que existe en diferentes temporalidades (1969, 1970, 2003, 2021) y medios: en vinilos y archivos digitales, en libros, cintas de video y en streaming. Es un mundo compuesto de diferentes narrativas. Un mundo en el que te puedes sumergir.

La narrativa dominante hasta hace unos meses es que las sesiones de “Let It Be”, de enero de 1969, fueron no solo un mal momento para los Beatles, sino el principio del final de la banda. La idea original de esas sesiones era que los Beatles hicieran una presentación en vivo en un programa de televisión, y que se grabaran los ensayos para la presentación. Mientras que en un principio se consideró tocar canciones del “Álbum Blanco” —para muchas personas el mejor disco de la banda—, que para entonces no tenía más de dos meses de haber sido lanzado al mercado (el 22 de noviembre de 1968), la osada decisión final fue tocar nuevas canciones. “La idea —dice Paul McCartney en el libro “Anthology”— era que vieras a los Beatles ensayando, tocando, armando juntos su presentación y finalmente actuando en algún lugar en un gran concierto final. Mostraríamos cómo fue todo el proceso”.

La grabación de las sesiones de enero de 1969 tuvo como resultados el disco “Get Back”, producido por Glyn Johns en mayo de 1969 y que finalmente no fue aprobado por los Beatles; el disco “Let It Be”, lanzado en mayo de 1970, originalmente (en el Reino Unido y otros países) en una caja que incluyó también un libro sin título; y la película “Let It Be”, estrenada también en mayo de 1970. El disco fue considerado la banda sonora de la película (de hecho, ganó un premio Oscar en esa categoría).

“Tuvimos discusiones terribles”, expresa McCartney en el libro “Anthology”. “Así que lo que obtuvimos en la película fue la ruptura de los Beatles en lugar de lo que realmente queríamos (…) No nos dimos cuenta de que estábamos rompiendo”. “Anthology” recoge declaraciones similares de los otros Beatles. John Lennon expresó que fueron “seis semanas de miseria. Fueron las sesiones más miserables en la Tierra”. George Harrison se refirió a las sesiones como un “invierno de descontento”.

Así, lo que las sesiones de “Let It Be” demostraron, cuenta la narrativa dominante, fue el final de los Beatles: el choque de egos, el autoritarismo de McCartney, el desinterés de Lennon por la banda, la intromisión de Yoko Ono (Lennon dijo que sacrificaría a sus compañeros por Yoko), la falta de reconocimiento del crecimiento de Harrison como compositor, los problemas financieros y legales en la empresa Apple y la llegada de Allen Klein, entre otros.

Cambio

Pero la narrativa cambió.

“Siempre había pensado que la película original de ‘Let It Be’ era bastante triste ya que trataba de la ruptura de nuestra banda, pero la nueva película muestra la camaradería y el amor que teníamos los cuatro. También muestra los maravillosos momentos que pasamos juntos y, combinado con el álbum recién remasterizado de ‘Let It Be’, quedan como un poderoso recordatorio de ese tiempo. Así es como quiero recordar a los Beatles”, anuncia McCartney en el prólogo del libro que acompaña a la edición de lujo de la edición de 50 aniversario de “Let It Be”, lanzada el pasado 15 de octubre (debió de haber salido el año pasado, pero la pandemia retrasó el lanzamiento).

Si en 1970 tuvimos un disco/banda sonora (en vinilo y cartucho de 8 pistas), un libro y una película, así como copias pirata de las sesiones de grabación en enero de 1969 (entre ellas el notable acetato “Kum Back”, aparecido en enero de 1970), ahora, en 2021, tenemos una nueva mezcla de “Let It Be” realizada por Giles Martin y Sam Okell, disponible en vinilo, cedé y en streaming; un nuevo libro, titulado “Get Back”, cuya autoría se atribuye a los Beatles (es el primer libro oficial de los Beatles desde “Anthology”); así como la ya aclamada serie documental “The Beatles: Get Back”, dirigida por Peter Jackson, cuyos tres episodios fueron estrenados en la plataforma Disney+ los pasados 25, 26 y 27 de noviembre.

La edición de 50 aniversario de “Let It Be”, el nuevo libro y la serie documental de Jackson tienen la clara intención de reescribir la historia de los Beatles. Jeff Jones, el director ejecutivo de Apple Corps, anunció que la serie de Jackson “rompería el mito” de que las sesiones de “Let It Be” fueron “el último clavo en el ataúd de los Beatles”. El propio Jackson ha declarado que la realidad documentada en alrededor de 60 horas de vídeo y 120 de audio “es muy diferente del mito”. Muchos de los artículos, reseñas y comentarios que se han publicado sobre el documental de Peter Jackson destacan eso: que la nueva serie “reescribe” la historia del final de los Beatles.

Ahora, con el lanzamiento de la serie “The Beatles: Get Back” y las alusiones a la reescritura del final de los Beatles, algunos críticos han coincidido con el señalamiento de McCartney afirmando que la película original de “Let It Be” es un “retrato infame de la banda separándose”, como escribió Rob Sheffield en la revista “Rolling Stone”.

Momento

Regresemos un momento a la película original, la cual, lamentablemente, no está disponible en DVD, Blu-ray o en alguna plataforma de streaming. Las cintas de video (en Beta y VHS) y en disco (LaserDisc y CED) dejaron de publicarse en la década de 1980 (Peter Jackson declara que compró una en Ebay por un alta suma de dinero). Prácticamente, la única forma de verla ahora es descargar un archivo de vídeo no oficial de no muy buena calidad. De acuerdo con declaraciones de personal de Apple, la película no ha sido lanzada desde entonces por la imagen controvertida y oscura que proyecta de la banda.

La película original fue dirigida por Michael Lindsay-Hogg, quien ya había realizado algunos videos de los Beatles, como “Paperback Writer”, “Rain”, “Hey Jude” y “Revolution”. El crítico Steve Matteo escribe en su interesante libro “Let It Be” que las semillas del que fue el último disco de los Beatles fueron plantadas justamente en el video de “Hey Jude”. El video de esta canción fue filmado en los estudios Twickenham y fue la primera vez en más de dos años que los Beatles tocaron ante una audiencia. Para Matteo, no es del todo verdad que las sesiones de “Let It Be fueron una forma de “regresar a sus raíces”. Fue principalmente por la buena experiencia de la actuación parcialmente en vivo de la filmación de “Hey Jude”.

Ciertamente, en la película original de “Let It Be” vemos una escena que se ha vuelto icónica, un momento de tensión en el que Harrison, irritado, le dice a McCartney: “tocaré lo que quieras que toque, o no tocaré en lo absoluto si no quieres que toque. Haré lo que sea que te complazca”. Esa imagen contrasta con la mayoría de las escenas que tenemos de los Beatles, en las que sobresale lo bien que la pasan tocando o sus bromas en entrevistas y conferencias de prensa. Las historias sobre la banda nos cuentan que, por momentos como ese, Harrison dejó temporalmente la banda (y que Lennon sugirió reemplazarlo por Eric Clapton).

Pero, más allá de ese incidente, la película original dista de ser el “retrato infame de la banda separándose”. En la película vemos a la banda disfrutar tocar juntos, a John y Yoko bailar un vals mientras los otros tres tocan “I Me Mine” y, sobre todo, vemos parte del emblemático concierto de los Beatles en la azotea de Apple (Continuará).— Mérida, Yucatán

Investigador del Cephcis-UNAM

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