El valor de la información financiera

Fernando Ojeda Llanes

Es indudable que la información financiera es básica para conocer la situación financiera y económica de los negocios, por lo que al finalizar el ejercicio enero a diciembre deben contabilizarse todas las operaciones tanto cobradas o no tratándose de ingresos y las pagadas o no tratándose de las erogaciones y otras.

En la realidad en las empresas con gobierno corporativo en que se tiene que informar al consejo de administración cada mes debe considerarse como cierre final para que toda operación quede registrada.

Con base en lo anterior los contadores y gerentes de la empresa deben llevar una especie de bitácora de cierre en que se haga un listado de las diferentes actividades u operaciones que merecen especial cuidado en su registro, por ejemplo: aquellas facturas de compras cuyos productos ya entraron a almacén o gastos ya realizados o también llamados devengados.

Las depreciaciones de inmuebles, maquinaria y equipo que deben llevarse al gasto respectivo. Las diferencias entre inventarios físicos y teóricos. Honorarios por pagar, reservas de capital, rentas por cobrar o pagar y otras.

Tomar en cuenta que la utilidad contable del ejercicio es diferente a la utilidad fiscal base del impuesto sobre la renta corporativo, misma que debe calcularse identificando aquellas partidas que no son acumulables y las no deducibles, lo que da lugar a formular una conciliación entre el resultado contable y el fiscal.

Hay empresas que llevan una cuenta o subcuenta denominada gastos no deducibles, en donde llevan el control de este tipo de gastos, aun cuando la recomendación es no tenerla.

En ocasiones los cargos a depreciación se hacen durante el ejercicio utilizando tasas diferentes a las que permiten deducir las autoridades fiscales, ya sea porque se tomen en cuenta los años de vida útil del bien o por otros motivos diferentes, en estos casos hay que determinar las diferencias no deducibles.

Es necesario que las empresas realicen una evaluación de sus controles internos a efecto de detectar operaciones irregulares que pueden llevar a realizar ajustes contables tales como faltantes o sobrantes en cuentas de caja, bancos, inventarios, cuentas por cobrar y pagar.

El arqueo de cuentas por cobrar y por pagar es importante, sobre todo cuando las empresas llevan registros de estas independientes del sistema contable electrónico, porque por lo general siempre habrá diferencias. También puede darse el caso de que se hicieron estimaciones de cuentas incobrables que deben ajustarse tanto para efectos financieros como fiscales.

Importante es hacer la conciliación del impuesto al valor agregado IVA porque hay el trasladado que es el que retenemos y el acreditable que es el favorable y si tenemos operaciones que no causan IVA es necesario identificarlas para tomar en cuenta las proporciones de las partidas acreditables, toda esta cédula de trabajo sirve para darse cuenta de los pagos finales adecuados de este impuesto y correr, en su caso los ajustes contables correspondientes.

En el caso de los inventarios es importante realizar los físicos utilizando las técnicas adecuadas de conteo para evitar errores y aprovechar el tiempo invertido en este trabajo que siempre es tedioso y muchas veces tener que mover mercancías que pueden ser pesadas o delicadas por su sensibilidad, sobre todo si se trata de alimentos que hay que mantener los cuidados sanitarios requeridos.

La valuación final de las existencias físicas es relevante dependiendo del método de valuación: promedios, UEPS, PEPS y otros pero este es otro boleto a comentar posteriormente.

La rutina de la emisión de los estados financieros muchas veces hace que los contadores den por válidos los saldos que se reflejan; sin embargo la mayoría de las veces no son correctos debido que al formularse los asientos contables se incurre en errores, aun cuando provengan de un sistema electrónico de registro, ya sean de clasificación o cuantificación.

La participación de la experiencia que el contador tiene de las operaciones que realiza la empresa le permite que con hacer varias revisiones visuales como de lectura de las cifras se le revelen algunas que no están correctas, ya sea que tengan saldos contrarios a su naturaleza o por conocer a las personas o empresas deudores o acreedores, perciben que sus saldos no son los adecuados a la realidad.

Es, por tanto, necesario que se revisen las cifras finales, no solamente con lectura sino haciendo comparaciones de cuentas y su correspondencia con otras, ya que tenemos la ventaja de que el sistema contable que siempre se ha manejado es de la partida doble y, por tanto, a todo cargo le corresponde un abono, lo que nos lleva al axioma de que toda causa tiene un efecto, esta técnica permite vislumbrar errores con mayor facilidad observando las contrapartidas correspondientes.

Lo anterior comentado nos lleva a mencionar que la responsabilidad de las cifras emitidas en los estados financieros es responsabilidad de toda la administración de la empresa, pero al final recae en el supervisor que es el contador general.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.

 

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