Decisiones que deben analizarse profundamente
Fernando Ojeda Llanes (*)
Las empresas pueden requerir financiamiento por varios motivos, si están iniciando operaciones captan capital social de sus accionistas, si éste no es suficiene para desarrollar sus proyectos de inversión o adquisición de activos permanentes toman financiamiento de instituciones de crédito, sea por préstamos bancarios o arrendamientos financieros, esto hace que su estructura de capital constituida por el capital contable y el pasivo se modifique.
Cuando una empresa está en marcha puede adquirir financiamiento de varias formas, uno de los más socorridos es el de sus proveedores en la compra de mercancías para vender, este crédito a corto plazo quizá puede ser a 30 o 60 días de vencimiento, es de tipo revolvente, esto significa pagar la deuda al vencimiento o antes y volverlo a tomar en la siguiente compra de sus productos. Este tipo de crédito no causa intereses explícitos, o sea, a la vista determinando una tasa de interés, pero sí en forma implícita, es decir, oculta, porque nadie presta dinero gratis y aunque se trate de mercancías, el costo del dinero está incluido en los productos adquiridos, esto puede identificarse si negociando con el proveedor ofrece menores precios si se paga de contado.
Cuando el negocio empieza a crecer y no se puede captar mayor capital de los accionistas o las utilidades obtenidas que se retengan no son suficientes se acude a financiamiento bancario para financiar el capital de trabajo que tiende a crecer, ya sea por mayores inventarios para hacer frente a la nueva demanda o por crecimiento del importe del crédito a los clientes que demanda mayor inversión, para tales casos la alternativa es obtener préstamos bancarios de corto o largo plazo.
Este tipo de crédito causa intereses explícitos de acuerdo con la tasa negociada con la institución de crédito, misma que se establece iniciando con la TIIE, tasa interbancaria de equilibrio, a la que se le suman puntos adicionales de acuerdo con el riesgo de la empresa, el tipo de crédito y la negociación al respecto.
Largo plazo
Si la empresa requiere inversión permanente para inmuebles, planta o equipo tendrá que tomar crédito bancario a largo plazo, para esto se debe formular el denominado proyecto de inversión que consiste en hacer un estudio financiero relativo a la inversión, realizando una estimación de los flujos de efectivo futuros que se espera generen el nuevo proyecto, con el objeto de administrarlo para obtener la rentabilidad esperada y que se cumplan las entradas respectivas.
Se solicita la línea de crédito respectiva definiendo su tipo, ya sea hipotecario o refaccionario, de esto depende las garantías que haya que otorgar y las cláusulas del contrato a firmar, así como la tasa de interés; se formula de acuerdo con el banco una tabla de amortización, tanto de capital como pago de intereses mensuales que se han de efectuar durante el tiempo establecido.
Es importante mencionar que hay empresas que administran en forma errónea su parte financiera al tomar créditos, un error constante es adquirir préstamos de corto plazo para financiar inversiones permanentes o proyectos de inversión de largo plazo, esto porque el dinero que ha de generar es a futuro y el vencimiento de la obligación de pago es de corto plazo, ante este desplazamiento puede no contarse con el dinero para el pago respectivo y la estructura de capital queda afectada.
Error
Otra deficiencia es comprar inmuebles, planta o equipo de carácter permanente solamente por tener la facilidad de obtener el crédito, pero sin formular el proyecto de inversión respectivo que permita evaluar la factibilidad y saber si la decisión de la inversión es adecuada en este momento o probablemente innecesaria.
Cualquier tipo de deuda a la que se comprometa la empresa trae como consecuencia aumentar el riesgo de insolvencia, motivo por el cual se debe administrar el pasivo, se acostumbra en toda empresa hacerlo con los activos y las deudas se adquieren muchas veces por la facilidad o por tasas bajas que motivan, es por tanto necesario no solamente darle seguimiento a los vencimientos, sino a las verdaderas necesidades de financiamiento para hacer buen negocio y al riesgo que la empresa está corriendo, esto lleva a una total administración de riesgos, pero este es otro boleto a comentar posteriormente.
La relación de pasivo total, tanto como el de corto y largo plazo, con el capital contable es un indicador financiero relevante, nos mide el grado de endeudamiento de la empresa, si el pasivo es mayor que el capital contable, es señal de desequilibrio financiero y si al observar esta razón financiera que se incrementa el riesgo es mayor. Lo único que se acepta aun sin mitigar el riesgo es un alto incremento en la rentabilidad de los accionistas.— Mérida, Yucatán
ferojeda@prodigy.net.mx
Doctor en investigacción científica, consultor de empresas
