Cuando forjamos el hábito de la lectura y empezamos a devorar libros, puede tener un impacto en nuestra economía.

Guillermo Fournier ofrece tres recomendaciones para ahorrar sin dejar de leer:

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1.- Libros clásicos, gratuitos en Internet. Los clásicos, aquellos libros sumamente famosos y con un peso histórico, suelen estar disponibles en internet y en plataformas digitales de manera gratuita, debido a que se consideran un patrimonio de la humanidad.

2.- Librerías de “Viejo”. Lugares donde se ofrecen libros que ya han sido leídos, es decir, libros de segunda mano, que por lo general se encuentran en buenas condiciones.

3.- Compartir libros. Leer de manera compartida, leer entre colegas, compañeros, puede resultar una opción atractiva. Existen los clubes de lectura en los que se intercambian libros, donde también se disfruta el comentar la lectura.