Algunos empresarios no contadores me han consultado por qué es tan complicado determinar el costo de ventas que se resta de las ventas netas para obtener la utilidad bruta.
Debo decirles que en la realidad no es complicado, si se siguen los procedimientos básicos tanto en las compras de mercancías o materias primas y en los inventarios tanto iniciales como finales, ya que el obtener un resultado correcto de la utilidad bruta sirve para que al dividirla entre las ventas netas nos arroje el margen de utilidad bruta que es importante para tomar decisiones, no solo de los precios de venta sino de los resultados de la operación.
Para comprender mejor, en forma coloquial expongo lo siguiente.
Las empresas industriales y comerciales tienen como objetivo principal el generar utilidades y dependen de las ventas para obtener mejores beneficios; las comerciales tienen que adquirir mercancías a bajos precios y las industriales fabricarlos al menor costo.
Si las empresas comerciales trabajasen sin tener inventarios, es menos complejo determinar su utilidad bruta y margen, restando a las ventas las compras realizadas, pero como requieren mantener existencias de mercancías para hacer frente a la demanda, entonces la determinación del costo de lo vendido tiene que tomar en cuenta los inventarios iniciales y finales de lo que comercializa, se suman los iniciales y restan los finales, para tal caso es la siguiente fórmula matemática: Costo de ventas igual a Inventario inicial más compras menos inventario final.
Si los precios de compra unitarios fuesen los mismos durante el periodo de compra, la determinación del costo de lo vendido sería una operación sencilla de sumas y restas con los datos a la vista, pero en el mundo real, aun en una época no inflacionaria, por motivos diversos, los precios de compra suben y bajan, por lo que las compras y los inventarios tienen diversos precios unitarios, debido a esto hay que tratar de igualarlos utilizando métodos técnicos para su valuación que pueden ser determinando promedios u otros que es boleto a comentar posteriormente.
Puede observarse con lo anterior que el determinar el costo de lo vendido es un tanto complejo y si no se tiene consistencia en la valuación de los inventarios, sobrantes y faltantes, al hacer los físicos, las operaciones aritméticas darán resultados no adecuados afectando el margen de utilidad bruta.
En el caso de las empresas industriales se hace más complejo el determinar el costo de lo vendido porque no solo hay un inventario de mercancías como en la comercial y es debido a que tiene que fabricar sus productos a vender, y que su costo de ventas además de la materia prima que es proveniente de sus compras tiene otros dos elementos, mano de obra y gastos indirectos de fabricación.
La industrial tiene tres tipos de inventarios: materia prima, producción en proceso y productos terminados, por tanto, cada inventario inicial o final tiene su metodología de valuación debido a la variación de costos unitarios y parte proporcional de gastos indirectos de producción.
Primer inventario: Materia prima
El inventario de materia prima se determina sumando a las compras el inicial y restando el final utilizando como mencioné en la empresa comercial, los métodos de valuación adecuados: promedios u otros.
Cuando la fábrica tiene producción continua y corta en periodos, por ejemplo: mensual, es indudable que quedan en las plantas productos procesados sin terminar y estos hay que valuarlos y para esto debe determinarse cuánto contiene de materia prima, estimar la mano de obra aplicada y hacer un cálculo porcentual de los gastos indirectos de fabricación.
Segundo inventario: Producción en proceso
Hay empresas que terminan su producción en el periodo respectivo, por lo tanto, no tienen inventario de producción en proceso, pero los de proceso continuo, hay veces que no determinan este tipo de inventario y este error hace que los productos que se terminaron tengan en su inventario mayores costos de producción.
Para evitar esto se deben establecer métodos y políticas para valuar los productos en proceso que al finalizar el periodo se encuentran en la planta de la fábrica sin terminar.
Tercer inventario: Productos terminados
El tercer inventario es el de productos terminados que se valúan utilizando como ya he comentado los métodos de valuación adecuados.
Con base en lo anterior el costo de lo vendido de la empresa industrial se determina sumando la materia prima utilizada, la mano de obra y los gastos indirectos de fabricación. Como pueden observar la mala determinación de los tres inventarios finales ocasionarán distorsiones en la utilidad y margen bruto, lo que hace que se tomen decisiones no adecuadas para la administración de la empresa.
En épocas inflacionarias como las que actualmente estamos viviendo, los precios de compra son muy cambiantes, por lo que hay que darles seguimiento y establecer mejores procedimientos de control. También debe tenerse cuidado cuando las operaciones del costo de ventas se determinan en software independiente al de contabilidad.— Mérida, Yucatán.
Correo: ferojeda@prodigy.net.mx
*) Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.
