Nuevamente se encienden las alarmas para una empresa de inversiones que desde hace varios años se vislumbraba como un esquema de inversiones fraudulento. En esta ocasión se trata de Xifra.

Xifra, que surgió en el año 2015 y cuyo corporativo se encuentra en Zapopan, Jalisco, era una empresa que le ofrecía a sus clientes rendimientos extraordinarios a través de inversiones en criptomonedas, Forex (Mercado de Divisas), opciones binarias, así como productos de bienestar y de salud.

Estoy segura de que la mayoría de sus clientes tienen muy poco conocimiento sobre el funcionamiento de criptomonedas, Forex y opciones binarias, y solo se dejaron llevar por la tentadora posibilidad de duplicar su inversión en poco mas de un año.

Oficialmente la empresa está en una reestructuración, ya no captará más clientes como Xifra y por el momento ha retrasado los pagos de rendimientos a sus clientes hasta el mes de septiembre. La empresa ha insistido que sólo se trata de un retraso y que le cumplirá a sus clientes.

Mientras tanto, a mediados de mayo pasado, presentaron con bombo y platillo en Dubai, la nueva plataforma sucesora de Xifra llamada Decentra. El modelo de operación de Decentra es muy similar al de Xifra, las ganancias anuales ofrecidas son de 88% anual, con el compromiso de duplicar el capital en poco más de un año, además existe la posibilidad de duplicar de manera más rápida si se refieren nuevos inversionistas. En la plataforma también se incluyen temas de educación a través de Decentra University y se presenta a John C. Maxwell, conocido escritor y conferencista como uno de sus mentores.

Hace algunos meses abordábamos en otro artículo el caso del fraude de Aras, cuyos inversionistas hasta la fecha no han podido recuperar su dinero. Ahora está Xifra, y seguramente continuaremos escuchando este tipo de casos a lo largo de los siguientes años.

La Condusef en varios comunicados ha alertado acerca de este tipo de empresas, informando a la población sobre el riesgo que se corre al invertir en ellas, ya que no tienen regulación en nuestro país y captan recursos de inversionistas, aún cuando no cuentan con la autorización para hacerlo.

En varias ocasiones me preguntaron qué opinaba acerca de invertir en Xifra, y lo más sorprendente es que a pesar de explicarles los riesgos que se corrían, varias personas optaron por invertir allí su dinero.

Ingenuidad, ambición y desconocimiento se podrían mencionar entre las causas que llevan a las personas a invertir en estos esquemas fraudulentos. Yo creo que si usáramos un poco más el sentido común, podríamos darnos cuenta de que no se pueden obtener estos rendimientos de manera sostenida en el largo plazo. Además, me preocupa mucho el tema ético, porque a las personas que están en la cúpula de estas organizaciones y a quienes las promueven, no les importan que los inversionistas pierdan su dinero.

Querido lector, si en algún momento usted está contemplando invertir en este tipo de empresas, piénselo diez veces. Pregúntese una y otra vez, si entiende bien cada uno de los instrumentos en donde pondrá su dinero. Si no es así, no lo haga. Además, no cometa el error garrafal de invitar a sus familiares o amigos con tal de que usted pueda ganar un poco más, por que eso, lo convierte a usted en parte de la estafa.—Mérida, Yucatán

marisol.cen@kookayfinanzas.com

@kookayfinanzas

Profesora Universitaria y Consultora Financiera Para que este tipo de fraudes no sigan replicándose, se requiere sentido común y ética, cosas de las que al parecer nuestra sociedad actual adolece.

 

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