Este lunes 9 de octubre se presentó la Agenda Nacional de Paz en Ciudad de México, un proceso impulsado por los obispos, la vida religiosa y los jesuitas. Su elaboración tardó 15 meses, en un proceso de escucha impulsado desde abajo a través de conversatorios y foros, y que contó con una comisión de expertos en tejido social, seguridad, justicia y cárceles, quienes se dieron a la tarea de leer las memorias y construir un documento que refleje el sentir de las comunidades.
¿Cuál es la importancia de este texto? Se narra la situación de las comunidades desde una diversidad de miradas que permite entender el porqué de los altos índices de violencia que vivimos en el país y presenta una ruta concreta para la construcción de la paz desde el ámbito local y nacional. Una propuesta donde cada uno puede ubicar la acción en la cual participar para contribuir a la paz de los territorios y las acciones nacionales a emprender para buscar salida a esta situación.
¿Qué contiene esta Agenda? El texto está integrado por tres partes: primero presenta un diagnóstico sobre las causas culturales y estructurales de la violencia, después presenta un horizonte de construcción de paz y finalmente presenta una ruta de propuestas prácticas para su ejecución. El análisis se construye desde la realidad de las comunidades y las instituciones, y en esta segunda se divide en instituciones de seguridad, justicia y cárceles.
¿Cuáles son las ideas principales? Hay tres ideas principales: 1) la debilidad del sistema de justicia y la desarticulación de las fuerzas de seguridad es aprovechada por los grupos delictivos para posicionarse en la vida social, política y económica; 2) se necesita un rediseño institucional en el sistema de seguridad, justicia y penitenciario que permita poner límites a la actuación de los grupos delincuenciales; 3) este proceso de construcción de condiciones para la paz necesita de la participación de todos y todas, un solo actor no podrá poner los límites que se necesitan.
¿Cómo puedo participar en esta Agenda Nacional? Se han publicado 14 acciones locales por la paz, ahí se enumeran actividades que puedan realizarse desde los territorios, iglesias, escuelas, empresas, familias o comunidades agrarias. Se trata de acciones donde todos se pueden sentir incluidos y darse cuenta de que la construcción de la paz es tarea de todos los días.
14 acciones locales para la construcción de la paz:
1.-Impulsar el apoyo hacia las víctimas de la violencia.
2.-Generar espacios de diálogo interinstitucional para la construcción de la paz.
3.-Promover procesos de salud mental en las familias y comunidades para atender las secuelas de las violencias.
4.-Promover en las escuelas una educación para la paz y ambientes que ayuden a una mejor convivencia social.
5.-Promover actividades para recuperar el espacio público como lugar de encuentro y la organización comunitaria para resolver las necesidades colectivas.
6.-Promover acuerdos laborales que mejoren las condiciones de trabajo y vida.
7.-Impulsar comunidades comprometidas con la cultura del cuidado y la corresponsabilidad.
8.-Fortalecer la cultura de la hospitalidad con los migrantes, refugiados y desplazados.
9.-Impulsar programas de prevención y atención de las adicciones.
10.-Realizar acciones por el medio ambiente.
11.-Promover la participación de la ciudadanía en el diseño e implementación de las políticas de seguridad.
12.-Promover la justicia restaurativa, mediación y resolución positiva de conflictos en las familias, las escuelas, las iglesias, las comunidades y el trabajo.
13.-Reconocer, dignificar y recuperar el liderazgo de las policías municipales y comunitarias.
14.-Impulsar instituciones, procedimientos y acciones que garanticen la transparencia y rendición de cuentas de las autoridades locales.
¿Hay acciones que atiendan las causas estructurales de la violencia? Para la dimensión nacional se definieron 7 acciones estratégicas, que están orientadas a generar condiciones sociales, políticas y económicas para que sea posible la paz.
7 acciones nacionales para la construcción de la paz
1.-Sistematizar, fortalecer y reproducir las buenas prácticas que han dado resultado en materia de seguridad, justicia y tejido social.
2.-Formar mesas de expertos para incidir en políticas públicas sobre tejido social, seguridad, justicia y sistema penitenciario.
3.-Impulsar la Agenda Nacional de Paz con actores políticos nacionales, estatales y locales y con quienes contienden por puestos de elección popular.
4.-Involucrar a las universidades públicas y privadas en la revisión de programas sociales y planes de desarrollo, formación de capacidades locales y propuestas para la reducción de las violencias y la construcción de paz.
5.-Articular esfuerzos para atender los factores de riesgo de los adolescentes desde las secundarias y sus contextos familiares y comunitarios.
6.-Promover esquemas de nuevas gobernanzas, con una amplia participación ciudadana, que permitan tener autoridades comprometidas con la paz de sus territorios.
7.-Exigir la articulación de las fuerzas de seguridad y estrategias efectivas en los territorios.
¿Cómo se dará seguimiento a estas propuestas? La instancia de coordinación de este proceso es el núcleo por la paz, integrado por los obispos, vida religiosa y jesuitas, quienes se encargarán de llevar la conducción general del proceso, y por otro lado está la Red Nacional por la Paz, instancias encargada de articular los procesos a nivel local, estatal y nacional. En esta red se contará con mesas técnicas para definir propuestas que permitan implementar las acciones nacionales.
Que esta agenda nacional de paz sea un faro de luz en medio de una oscuridad para guiarnos en la construcción del México que queremos y podemos. Somos muchos los mexicanos que estamos dispuestos a trabajar por la paz y esta es una buena oportunidad para unir esfuerzos. A sumarnos por la paz.—Mérida, Yucatán.
Director del Diálogo Nacional por la Paz
