“AMLO planea eliminar el INAI y otros organismos”
¿Por qué el presidente Andrés Manuel López Obrador querría eliminar organismos como el de antimonopolio, de transparencia, y telecomunicaciones, cuando la mayoría de ellos están recogidos en la Constitución?
Respuesta: “Porque no sirven para nada”. INAI, IFT, COFECE. “No le sirven al pueblo”. Sin embargo, y para ello, necesitaría reformar la Constitución. Aún no logra hacerlo por falta de consenso. Y por de pronto, los castiga con recortes de fondos.
¿Qué importancia tienen los organismos autónomos en una democracia? “La existencia de los órganos constitucionales autónomos en el sistema jurídico mexicano se justifica porque es necesario encomendarles tareas primordiales del Estado, con el fin de obtener una mayor especialización, agilización, control y transparencia para atender eficazmente las demandas sociales”.
El objetivo es que ningún espacio gubernamental quede sin vigilancia. Se responsabiliza a los funcionarios gubernamentales de su correcta actuación y rendición de cuentas. Son los encargados de establecer control, transparencia. Y sí, sí le sirven al pueblo, y también sí, sirven para mucho.
“Son el resultado de la evolución del Estado Constitucional de Derecho, propio de las democracias contemporáneas y correspondiente a las demandas sociales”. Son un pilar de la democracia, el más fuerte e importante, para acabar pronto.
El Presidente era un “Tlatoani” durante el largo proceso de nuestra transición democrática, como la conocemos el día de hoy. Árbitro de todas la esferas, espejo de todos los políticos, palabra de Dios en todos los ámbitos que componían al país. El PRI era dueño y señor de vidas y haciendas.
Recuerdo que en 1977 se abre la puerta a un atisbo de frágil sistema multipartidista. Era imprescindible controlar al poder Ejecutivo.
“Tras el fraude electoral en 1988, el diagnóstico de la concentración de poder alcanzó un nuevo consenso. Era necesario desmantelar esa estructura centralizada. El objetivo de las negociaciones se centró en establecer mecanismos de pesos y contrapesos al poder ejecutivo. Fue posible que México, como otros países de América Latina inmersos en este proceso, compartiera sus experiencias y conocimientos en el proceso de cambio institucional. El proceso de transición a la democracia tuvo un impulso fundamental en el primer lustro de la década de los noventa”.
Una vez desmontado el poder político concentrado en manos del Ejecutivo, gracias a la movilización de la sociedad civil, se logra desmembrar el inmarcesible poder acumulado del Presidente, que impedía exponer y analizar cualquier rendición de cuentas.
El IFE fue la primera institución independiente del gobierno. “La primera institución conducida por ciudadanos sin militancia partidista. Esencialmente una institución ciudadana”. Su mayor valor histórico es justamente su ciudadanización.
Estas instituciones sirven para mucho. Son el sello inequívoco de la evolución de un Estado Constitucional, una sintonía armoniosa con las demandas sociales que transparentan la toma de decisiones. Controlan su especializada estructura. Fueron demasiados años de lucha para borrarlas de un plumazo porque “al pueblo no le sirven”.
Justamente están al servicio del pueblo, y escapan al dominio de Ejecutivo. El meollo del asunto es que se encuentran expresamente en la Constitución tal como mencione arriba, y…¡NO DEPENDEN DEL EJECUTIVO! ¡Touche’!
Esta misma autonomía permite que las relaciones tanto con el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, sean de coordinación y puedan cuestionar la constitucionalidad del actuar del Ejecutivo o del Legislativo, es decir, están “legitimadas para promover controversias constitucionales”.
Y no hay forma de negar o pretender que son estrictamente el producto de las demandas ciudadanas, por eso su actuación puede ser sujeto de escrutinio.
De acuerdo con Tacher Contreras, con cuyas palabras cierro este comentario, se confirma que los organismos autónomos no son resultado de una arbitrariedad política, sino producto de demandas ciudadanas.
“La tentación de la regeneración autoritaria busca, como lo ha hecho, derrumbar instituciones centrales para la rendición de cuentas, el equilibrio y los límites al poder. Por ello, es impensable que los organismos autónomos sean absorbidos por la administración pública centralizada del Ejecutivo. Ese fue el punto de partida.
En cambio, la consolidación democrática pasa por órganos autónomos ciudadanos, como en su momento ocurrió con la transición. La democracia requiere de esa ciudadanía activa. Podemos sustentar que la democracia mexicana tendrá futuro en la gobernanza y la participación ciudadana”.
Hay que tener siempre presente que la política es un arte, y debe ser estudiado y ejercido como tal. Toma años de práctica dominarlo. Por tanto, un político es aquel que es versado en las cosas del gobierno y negocios del Estado y tiene como oficio ocuparse de estos asuntos.
Así que, si no sabes lo que dices, mejor calla tu boca como decimos por aquí. Estudia, aprende, y practica. Pues por donde se le mire, la verdad profunda de la verdadera política es el servicio. Concepto algo confuso en nuestro amado país.— Mérida, Yucatán.
maica482003@yahoo.com.mx
Abogada y escritora
