Se acerca el 14 de febrero y como dice la canción “love is in the air”, el amor está en el aire, también está en las tiendas que en estas fechas están llenas de productos alusivos, en las calles donde podemos ver anuncios espectaculares promocionando productos y servicios relacionados con el amor, y que pronto se llenarán de flores y globos en las esquinas.
Muchas personas destinarán sus recursos financieros para celebrar y comprar regalos como forma de demostrar su afecto.
Si usted no cuenta con dinero para seguir esta corriente consumista, no se preocupe. Recuerde que el amor no tiene precio, por lo que el amor no debería afectar nuestras finanzas, aunque las finanzas sí pueden afectar al amor. Así es querido lector. Hay una conexión muy importante entre las finanzas y el amor.
Nuestras finanzas tienen un impacto significativo en nuestra capacidad para amar y ser amados.
Cuando las preocupaciones sobre la incapacidad para cubrir los gastos del hogar, pagar las deudas acumuladas o la falta de seguridad económica se vuelven constantes, es inevitable que surjan sentimientos de ansiedad y desconfianza. Estas preocupaciones, si persisten durante un período prolongado, pueden erosionar gradualmente el amor y los afectos en una relación. La carga emocional de enfrentarse a dificultades financieras puede minar la confianza mutua y crear barreras que obstaculizan la conexión emocional entre las parejas.
Incluso en parejas que cuentan con suficientes recursos económicos, los temas financieros pueden originar tensión constante, discusiones y resentimientos que terminan erosionando las relaciones de pareja.
Antes de casarse o decidir vivir juntos, las parejas deberían tomar pláticas prematrimoniales de finanzas. Hablar de dinero cuando se está pensando en establecer una relación de largo plazo, donde se pretende construir el patrimonio conjunto de una familia, puede ser clave para una relación sana y duradera.
En los cursos de finanzas para parejas que he impartido, cuando le pregunto a las parejas casadas si hablaron de sus finanzas antes de casarse, en la gran mayoría de los casos la respuesta es negativa.
Cuando las parejas se casan y no hablan de finanzas, los problemas empiezan cuando se tienen expectativas diferentes y nunca se habló antes de ello.
Para empezar en qué régimen se casarán, mancomunado o bienes separados. Si se casan por bienes mancomunados, ¿ambas partes están conscientes de que los bienes pertenecen a ambos, pero también las deudas? ¿Asumen que, si una de las personas de la pareja se mete en problemas económicos, podría afectar severamente al patrimonio de la otra persona?
¿Cómo se distribuirán los gastos de la casa? Muchas veces la discusión está en con cuanto deberá contribuir cada uno. Cuando se tienen sueldos diferentes y una parte gana más que la otra, ¿Cuál es la manera más equitativa de contribuir para los gastos? ¿Quién administrará el dinero conjunto o quien hará los pagos?
Cuándo se tengan hijos, ¿la mujer seguirá trabajando o disminuirá su ritmo laboral para pasar más tiempo con los niños? ¿Cómo se compensarán la disminución en ingresos si una de las personas de la pareja deja de trabajar, o trabaja menos?
Si quieren una relación amorosa larga y duradera, hablen de finanzas. Escúchense con comprensión y respeto, descubran juntos lo que esperan uno del otro como pareja y tracen sus objetivos como familia. Este es el mejor regalo que se pueden dar como muestra de amor, y lo mejor es que es gratis.— Mérida, Yucatán.
Consultora Financiera y Directora de las Licenciaturas en Administración y Finanzas, Universidad Anáhuac Mayab
