¿Qué determina que ciertas poblaciones acumulen más riqueza que otras? Esta es una pregunta que es recurrente. Se puede asociar la riqueza con la capacidad de una población de mostrar la diversificación y complejidad económica.

Muchas veces ciertas industrias se localizaban en una misma región y al estar relacionadas, se pueden complementar de manera tecnológica. Así, si una población se especializa en zapatos, otra en procesos con jugos de frutas, etc. Conforme pasa el tiempo, aumentan los retos y el acceso a conocimientos, tecnologías y a diversidad de personas puede hacer la fertilización cruzada de ideas. Es decir, que los innovadores se benefician de la combinación de ideas de varios sectores o actividades que se localizan en la misma población y generan nuevos tipos de trabajos.

Los países mismos se benefician de este proceso de capacidades, es decir, que pueden resolver problemas mas complejos cada vez, en áreas de su incumbencia. No hay ningún país que pueda resolver todos los problemas económicos. Es ilógico pensar que el nacionalismo puede usarse como bandera cuando los problemas económicos y sociales son en última instancia planetarios. Alimentos, agua, salud, clima, seguridad, pobreza, es verdad que tienen componentes regionales y locales, pero están presentes en todas las latitudes. Un dilema que se presenta es cómo formar las políticas públicas adecuadas para desarrollar las ventajas competitivas de diferentes poblaciones y por ende, especializar y diversificar la producción tecnológica de una región. Una forma de resolver esto es midiendo tres dimensiones, la co-ocupación, que es la mezcla de ocupaciones similares en una industria y como intercambian trabajadores entre las empresas, el segundo nivel es midiendo la co-localización de empresas similares en una población y la tercera dimensión es cuantificando la forma en que las empresas pueden participar en dos o mas sectores a la vez, expandiendo sus horizontes. La medición es solo el primer paso, además de diversificar se requiere un clima de inversión en educación y capacitación adecuado, así como un fomento al espíritu empresarial y una promoción adecuada de la innovación, la ciencia y la tecnología.

El desarrollo de la complejidad económica comienza con la diversificación de las actividades productivas en una población. A medida que las industrias se especializan y se interconectan, surgen oportunidades para la innovación y la creación de nuevos tipos de trabajo. Sin embargo, para aprovechar al máximo este potencial, es crucial que los estados y países adopten políticas públicas que fomenten la colaboración, la especialización y la diversificación económica. Es hora de actuar con visión y determinación para construir un futuro próspero y equitativo para todos.— Mérida, Yucatán.

Candidato a doctor en Análisis Estratégico y Desarrollo Sustentable por la U. Anáhuac-Mayab

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