Uno de los lugares del país más complicados para sufrir un apagón es Yucatánen mayo. Con temperaturas del orden de 44° C y sensación térmica de 58.3° C, como lo publicó el Diario de Yucatán el 18 de mayo pasado, no tener energía para mover siquiera un abanico deja de ser un chiste rápidamente. Y que no llegue la electricidad por horas causa costos en varios sentidos, ¿cuánto cuesta cada apagón?
En 2021, en el Centro de Estudios del Sector Privado calcularon que los apagones de ese año costaron al país entre 200 mil y 300 mil millones de pesos. Hay varios rubros en los que se pueden cuantificar los costos. Desde el punto de vista económico, un apagón implica dejar de trabajar, pues hasta las líneas celulares se caen, no se pueden cerrar negocios y hay pérdidas de ingresos. También incrementa los costos de operación, puesto que los negocios consideran adquirir fuentes alternas de energía, como baterías y generadores. Otro costo que conlleva es las disrupción en las cadenas de suministro, costos de oportunidad, puesto que empresas que podrían localizarse en el país deciden no hacerlo y disminuye la productividad. Hay costos sociales, como las interrupciones a los servicios de salud, clínicas y hospitales, imagine los pacientes que interrumpen su suministro de oxígeno. Es cosa seria.
La actividad económica nacional esta estrechamente ligada a la producción de energía. Se puede observar que cuando el PIB del país sube, también lo hacen los ingresos de la CFE. Sin embargo, hay un problema de incentivos, pues a la CFE no le cuestan los apagones, solo baja el switch en ciertos puntos para evitar que el sistema colapse porque no puede distribuir eficientemente toda la energía que se le solicita y que se está pagando. Entonces la propuesta va en el sentido de que se le cobre a la CFE una multa cuando falle la electricidad, empezando por la interrupción misma e incrementándose por cada minuto de falla. Dicha multa tendría que hacerse llegar a los afectados junto con una disculpa clara por la interrupción y podría hacerse en el mismo recibo de luz.
La razón principal de que hay apagones es una política de inversiones inadecuadas. La industria eléctrica tiene muchos participantes, pero requiere que las leyes que la regulen rompan con los monopolios y el más grande de ellos es CFE. Falta energía en el sistema y la transmisión y distribución no cuentan con los nodos adecuados para cubrir la demanda y se necesitan los incentivos adecuados. En años recientes la CFE ha invertido menos de lo necesario para ampliar y mantener las redes de transmisión y distribución. Además, la matriz de energía limpia en México está estancada y no avanza lo suficiente para combatir el cambio climático, que es una realidad que vivimos todos.— Mérida
Candidato a doctor en Análisis Estratégico y Desarrollo Sustentable por la Universidad Anáhuac
