La alcaldesa Cecilia Patrón Laviada inicia su administración con ímpetu, pasión, decidida a transformar la ciudad capital y convertirla en un lugar iluminado, limpio, seguro y que “garantice la justicia social para todos”.
Desde el primer día se enfundó en el traje de obrera y salió a dar el banderazo para iniciar las actividades que mejoren los servicios públicos y supervisar los trabajos a realizar.
Toma al toro por los cuernos y enfrenta los problemas torales que afectan a la ciudad y que requieren atención inmediata ante la demanda de los ciudadanos: Baches, encharcamientos, abandono de parques, falta de iluminación, mayor seguridad y demás.
Mérida cayó paulatinamente en el abandono. La inercia fue devorando la imagen y los avances de administraciones pasadas y el estancamiento se palpaba en diversas partes del municipio.
Los baches proliferaron y se convirtieron en una amenaza constante; los encharcamientos causaban molestias a los conductores y ciudadanos ante el lodazal cercano a los hogares; la iluminación es deficiente en muchos parques y calles; la basura se convirtió en un problema en las esquinas y algunos parques; la fumigación contra los mosquitos no llegaba en tiempo y forma, en fin los servicios públicos eran tardíos o deficientes.
Ahora, la alcaldesa toma como prioridad de su administración, y en los primeros 100 días de gobierno, la mejora de los servicios públicos y busca resolver los problemas existentes, que son ya clamor popular.
Los baches son una epidemia y un peligro para todos. De pronto hicieron su aparición y las lluvias impulsaron más el surgimiento por calles de las colonias, fraccionamientos y comisarías.
Se dejó avanzar y ahora se requiere tiempo y más trabajadores para combatir el mal del asfalto.
Si las calles están muy deterioradas sería importante reconstruirlas, pero ya de mejor calidad.
Hay que pensar más en la construcción de calles de calidad y duraderas, no en rellenar baches meses después de terminarlas.
Es compromiso de la alcaldesa el combate frontal de los baches, por eso el Operativo Cero Baches resulta interesante y sería un gran acierto cumplir este proyecto durante los primeros 100 días de gobierno y luego mantener una atención pronta y permanente para atacar cualquier erosión.
Inundaciones
Los encharcamientos son otro problema que afrontan los meridanos en época de lluvias. La falta de adecuados declives en las calles, las rejillas obstruidas y en general la débil absorción del drenaje pluvial propician estancamientos de agua en algunas calles y avenidas.
Con las lluvias intensas, en este año hemos experimentado inundaciones inusuales en algunos lugares. Y esto hay que prevenir para evitar daños mayores.
Las luminarias chinas fueron un rotundo fracaso, un derroche de dinero y una sangría al presupuesto que seguimos pagando. Primero la terquedad de la alcaldesa de ese momento y luego el mal manejo de los pagos de las pasadas autoridades que incrementaron la deuda. Los beneficiados fueron unos cuantos funcionarios municipales y los perjudicados los meridanos.
La promesa de las lámparas LED por parte de la primera regidora en diversos lugares ayudarían a la iluminación de calles y parques oscuros o en tinieblas. Y la alcaldesa ya comenzó con la iluminación. Más de doscientas lámparas LED fueron inauguradas en la comisaría de Xmatkuil, y hay el compromiso de poner más en calles y avenidas de las comisarías y la ciudad.
Es necesario fortalecer la confianza en la policía municipal. Se resquebrajó esa confianza con la muerte del joven José Ravelo después de caer en las manos de estos uniformados. Confusiones, mal manejo de la información y alteraciones de los hechos surgieron para encubrir a funcionarios y autoridades.
Ahora es el momento de transformar la Corporación, capacitar a los uniformados y recuperar la confianza de los meridanos en la policía.
Hay mucho por hacer y la alcaldesa ha señalado que está decidida a trabajar. Si deseamos una Mérida limpia será necesario que los ciudadanos apoyemos también para evitar tirar la basura en la calle o esquinas y propiciar obstruir las rejillas que ayudan a la absorción del agua.
Esperemos que el ímpetu y la pasión de la alcaldesa en estos primeros días y los primeros 100 del gobierno municipal perduren durante toda la administración para lograr, entre la autoridad y los ciudadanos, el esplendor de antaño. Es decir, conseguir una Mérida Blanca, limpia, iluminada, segura, justa, sin baches, sin encharcamientos, “que funcione para nuestro bienestar y garantice la justicia social para todos y todas”. En pocas palabras, una chulada de Mérida.— Mérida, Yucatán
Correo: marpero53@ yahoo.com.mx
*Profesor
