Los secretarios y directores de un gabinete de gobierno deben estar para resolver problemas, no para crearlos. Y un gobernador debe tener, en cada puesto, a gente capaz; que resuelva y que genere soluciones.

En el caso del despido de Dzereco y Nohoch del Canal 13 hay dos posibles explicaciones:

1) El gobernador Joaquín Díaz Mena dio la instrucción de correrlos del canal por una foto en la que aparecen con Renán Barrera Concha (excandidato del PAN a gobernador) y luego rectificó ante el escándalo mediático que dicha medida generó. Quizá por eso se explica que no sancione al director de Canal 13, Mario Sánchez, por esa medida arbitraria y que ahora califica el jefe del Ejecutivo como “falta de tacto”.

2) El gobernador no tiene control sobre su equipo y todos hacen lo que quieren. Segundo episodio que se conoce, el primero fue el pleito entre dos altos funcionarios que llegó hasta las cachetadas en pleno patio de Palacio de Gobierno.

Si esta versión es la verídica y el director del canal actuó “por sus pistolas” para despedir a los cómicos regionales, el asunto es realmente grave. Porque refleja desorden y falta de control en el gabinete y esto solo augura más problemas.

Lo cierto es que, episodios como estos no los vimos en el gobierno de Mauricio Vila y sería impensable que pifias así ocurrieran en la administración de Víctor Cervera Pacheco o que se quedara sin una sanción ejemplar al funcionario que metió en aprietos al Ejecutivo.

Finalmente, resulta paradójico que, habiendo tantos problemas por resolver en el Estado, el gobernador tenga que actuar como intermediario entre un director de canal de televisión y dos comediantes. El solo hecho de salir a dar explicaciones confusas y contradictorias le resta seriedad a su investidura.

Lo dejo de tarea.— Mérida, Yucatán.

rogergonzalezherrera@yahoo.com.mx

Profesor

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán