En estos días, es una imperiosa necesidad para el gobierno mexicano prestar atención a la educación básica, que se ofrece a las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, porque un pueblo con una educación pública de calidad responde con mayor eficiencia a la resolución de los grandes y graves problemas nacionales.
Los países más desarrollados invirtieron grandes recursos para formar a las nuevas generaciones y aplicaron políticas públicas tendientes a desarrollar programas educativos que finalmente se concretaron en los avances de las ciencias y las tecnologías.
La prosperidad de naciones como Estados Unidos, Rusia, China, España, Francia, Canadá, Finlandia, Reino Unido, Italia y otras se logró gracias a las cuantiosas inversiones en educación y en investigación educativa, científica y tecnológica.
El Sistema Educativo Nacional (SEN), a partir de la creación de la Secretaría de Educación Pública, en 1921, ha realizado importantes programas, entre ellos: el Sistema Normal, las Escuelas Normales Rurales, la Escuela Rural Mexicana, la Dirección Federal de Mejoramiento Profesional del Magisterio, la Universidad Pedagógica Nacional y la Nueva Escuela Mexicana. Esos programas fueron creados con el propósito fundamental de mejorar el nivel de aprovechamiento escolar de los educandos.
Sin duda, en todo ese tiempo, más de 100 años, se ha logrado un avance significativo en el SEN; empero, con los adelantos en las ciencias y las tecnologías que asombran al mundo, como el internet y la inteligencia artificial, se requiere una mayor atención en las instituciones formadoras de maestros, porque en esos espacios se forma a los futuros profesores que atenderán la educación nacional en un mundo cada día más avanzado.
Un país como México, con más de 100 millones de habitantes, con un desarrollo económico desigual y una diversidad cultural asombrosa, requiere de un sistema educativo que atienda todos los niveles educativos, principalmente las instituciones que tienen como función primordial la formación, capacitación y actualización permanente de las maestras y los maestros.
La SEP debe continuar atendiendo con esmero el sistema de educación normal, las escuelas normales rurales y la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
En el caso de la UPN, esa institución de educación superior, fue creada en 1978 con la finalidad de desarrollar programas de formación de profesionales de la educación, la actualización de las maestras y maestros en servicio, y la formación de jóvenes bachilleres.
En el gobierno de López Obrador se pretendió el fortalecimiento de la UPN, institución educativa que funciona como un Órgano Desconcentrado de la SEP, con el cambio de su estatus jurídico. Se desarrolló un Congreso Nacional Universitario y en las seis Regiones en que está dividido el país, se aprobó que el estatus jurídico de la UPN sería la Autonomía por Ley.
Los resolutivos del CNU se entregaron a la SEP y luego a la Comisión de Educación del Senado de la República de la LXV Legislatura.
Los trabajadores de las 76 Unidades de la UPN de todo el país están en espera que la presidenta Sheinbaum Pardo apoye la justa petición de la Autonomía por Ley de la UPN que está en manos de los senadores.
La lucha por la democratización y la Autonomía de la institución se inició en 1992, cuando el presidente Carlos Salinas ordenó la desarticulación de la UPN con la política de descentralización, que desestabilizó los trabajos académicos en las 76 Unidades de la UPN, con esa medida autoritaria y neoliberal la UPN perdió su carácter nacional, y sumió en una crisis económica a la mayoría de las Unidades UPN, que para solventar sus gastos de operación, cobran cuotas a los estudiantes, que en su mayoría, son hijos de obreros y campesinos. Por la precarización de las Unidades UPN, la institución no cumple todas sus funciones sustantivas: docencia, investigación, y difusión de la cultura y la extensión.
En las 76 Unidades de la UPN de todo el país, se cuenta con un personal académico altamente calificado, que cuenta con maestrías y doctorados, y con muchos años de experiencia académica, y están prestos para continuar trabajando con responsabilidad y fe patriótico, el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana. Para fortalecer la vida académica de la UPN y recupere su carácter nacional, se solicita respetuosamente a la Presidenta su apoyo para que se otorgue a la UPN la Autonomía por Ley.— Mérida, Yucatán.
chilambalam945@hotmail .com
Maestro de la Universidad Pedagógica Nacional de Mérida
