Desconfío de los mexicanos cuando de estudiar los números del país se trata. En igual forma, vacilo sobre la aplicación de los comentaristas.
Pero los números siempre son reveladores:
El presidente Gustavo Díaz Ordaz tuvo un crecimiento del 6.4% anual, con una inflación de 3.8 % promedio anual y un tipo de cambio de 12.5 pesos por dólar. Esto era el Desarrollo Estabilizador.
El tan criticado Luis Echeverría Alvarez tuvo un crecimiento promedio del 5.96% anual, elevó la deuda pública y el tipo de cambio a 22 y tuvo una inflación del 12.83% promedio anual.
El tan agraviado gobierno de José López Portillo tuvo un crecimiento promedio anual de 6.73% , el más alto en décadas, antes y después; elevó la deuda pública al 134% del PIB, el tipo de cambio llegó a 70 pesos por dólar, pero la inflación fue de 29.66% promedio.
Miguel de la Madrid tuvo números dramáticos: crecimiento del .11% promedio, redujo la deuda pública, pero tuvo una inflación del 16.95% y el tipo de cambio llegó a 2.29 ( nuevos pesos ) por dólar.
El supuesto disconforme gobierno de Salinas de Gortari mejoró la situación: tuvo un crecimiento del 4.06%, redujo en 20 puntos la deuda pública, tuvo una inflación promedio de 16.95 % y un tipo de cambio de 12.92.
El hoy debatido Ernesto Zedillo tuvo un crecimiento anual de 1.95%, un ligero aumento de la deuda pública, un tipo de cambio de 10.99 y una inflación promedio de 4.35%. Empezó su gobierno con una quiebra nacional, pero supo enderezar la barca; lo que no pudo es curar el dolor de millones de mexicanos.
Vicente Fox tuvo un crecimiento promedio anual de 1.95%, una deuda pública del 17.63% del PIB, un tipo de cambio del 10.99 y una inflación promedio anual de 4.7%. La pobreza de estos números contrasta con la consolidación de nuestras reservas internacionales que nos hacían libres.
Los números de Calderón son mediocres: un crecimiento promedio de 1.75%, menor que el del gobierno anterior; aumentó la deuda pública; el tipo de cambio llegó a 12.92 y la inflación a 4.35 % anual. Cierto, tuvo la crisis económica de 2009.
Enrique Peña Nieto: tuvo un crecimiento del 2.4%, duplicó la deuda pública, tuvo un tipo de cambio de 20.30 pesos por dólar con una inflación de 4.03 % anual.
El prematuro López Obrador tuvo números afligidos: un crecimiento negativo del 1% (vivió la pandemia), elevó la deuda pública y el déficit de la balanza fiscal, el tipo de cambio bajó a 16.68 por dólar a pesar de que tuvo una inflación del 5.15 % promedio anual. No son los únicos factores a considerar, pero son los básicos , a partir de ellos se pueden analizar otros. Esto es con qué se financian los planes de seguridad, desarrollo social y de infraestructura: con ingreso o con deuda.
La fatigada economía mexicana sigue en caída: la Comisión Económica para América Latina y el Caribe pronóstico un crecimiento para México del .3% , ya se logró: estamos como Venezuela, Cuba y Haití.
Estamos ya en una situación desastrosa.
Por el contrario, Argentina, donde se está aplicando la ciencia económica, con excesos quizás, el crecimiento esperado es del 5% anual, el más alto de toda América. Es sádico pretender recurrir un rato y después se vuelven una desdicha a medidas populistas que son como la droga: hacen sentir bien.
La libertad de prensa es la custodia de todas las libertades.— Mérida, Yucatán.
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Cronista de la ciudad
