Los trabajadores de la educación salieron a las calles en el Día del Maestro a protestar y manifestar sus inquietudes e inconformidades ante la falta de respuestas a sus demandas. Una parte de los mentores festejaron su día marchando y poniendo las casas de campaña en céntricas calles de algunos lugares para permanecer en ellas, como hicieron los educadores de Valladolid y Tekax.

Ahora, los profesores yucatecos, en su mayoría, se unen al paro nacional de labores convocado por la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación. Y han manifestado la decisión de mantenerse firmes hasta obtener respuestas satisfactorias.

Los mentores inician su aventura sin el apoyo de los dirigentes sindicales, pues éstos, cercanos al poder e incluso en puestos políticos, le dan la espalda a los agremiados para no perder las prebendas y los altos salarios.

Siempre los mentores han criticado la traición de los dirigentes sindicales, pues además de ser un líder nacional o de una sección estatal, al mismo tiempo son diputados estatales o federales o senadores. Esta dualidad de funciones impide a los representantes apoyar a los agremiados, ya que deciden callar, dar la espalda y mantener las canonjías.

En el ayer los cacicazgos sindicales controlaban en forma férrea a los maestros en los estados y a nivel nacional. Los años de Carlos Jonguitud y Elba Esther Gordillo, como dirigentes nacionales, fueron funestos para el magisterio y la educación. Mientras ellos se enriquecían con los puestos políticos y prebendas que obtenían, los maestros vivían sin respetarles los derechos escalafonarios, amenazados y recibiendo migajas de incrementos.

Pero la unión hizo la fuerza. El magisterio se unió a nivel nacional, marchó, protestó y el cacique se derrumbó. Posteriormente con el apoyo del gobierno federal de ese momento Elba Esther inició otro cacicazgo, pero luego, quienes la encumbraron, la hicieron caer y encarcelar.

Aunque ahora no hay cacicazgos sindicales en el magisterio, los dirigentes perdieron fuerza al buscar posiciones en los gobiernos. El dirigente Nacional del SNTE, en el ayer priista ahora es senador por Morena. Es natural que no se ponga al frente de este movimiento, ni se escuche su voz en el Senado a favor de los trabajadores de la educación.

Los representantes seccionales tienen relaciones estrechas con los gobiernos estatales y buscan pertenecer al partido en el poder o lograr posiciones para el futuro, de esta manera también se silencian y le dan la espalda a los agremiados, por eso son abucheados en reuniones por los mismos trabajadores.

Ser profesor es una profesión noble, compleja y poco reconocida y remunerada a pesar del trabajo encomiable que se realiza en las aulas. No es fácil trabajar con 30, 40 o más niños en un salón de clases con características y formación del hogar diferentes.

La labor educativa se complica más para los docentes por el exceso de actividades administrativas y burocráticas que aumentaron. Es más, en los cursos los mentores realizan excesivas actividades de este tipo en vez de analizar, reflexionar y discutir sobre la práctica docente, los saberes de los niños y los contextos que los rodean.

Por tanto, muchas veces los maestros se sienten presionados por las autoridades educativas, los dirigentes sindicales y los mismos padres de familia. Es cierto, a veces hay críticas por estas marchas y suspensiones de labores, pero es la forma del mentor para ser escuchado y agilizar las resoluciones de las demandas.

Por eso en este movimiento nacional los mentores yucatecos piden el apoyo y la comprensión de los padres de familia y los ciudadanos. No quieren sentirse solos, menos cuestionados por este movimiento que busca el respeto a los derechos y pensiones dignas, no solo de los agremiados del SNTE, federales y estatales, sino también de otros trabajadores.

Los trabajadores piden la derogación de la Ley del Issste de 2007, un mes más de aguinaldo, un incremento salarial decoroso y una mejor jubilación, entre algunos puntos del pliego petitorio. Las escuelas de educación básica aumentan en este movimiento, incluso varias instituciones de nivel superior están apoyando este paro nacional.

La lucha del magisterio está presente en la entidad a pesar de la traición de sus dirigentes. El magisterio yucateco está preparándose para permanecer firmes en este movimiento. Las casas de campaña se multiplican y tal vez se extiendan en otras comunidades y municipios. Esperemos que las autoridades estatales y federales se pongan de acuerdo para buscar soluciones a las demandas de los agremiados. La educación, el magisterio y los educandos lo merecen.— Mérida, Yucatán

Profesor

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