“Salven al malecón de Progreso, urge que rescaten las playas; este pintoresco lugar está perdiendo su atractivo, la erosión lo está dañando mucho”, ese es el grito que lanza la señora Nelly Castillo Peraza, de 94 años de edad, quien desde su silla de ruedas observa nostálgica cómo el mar se va “comiendo” la arena y poco a poco la playa va desapareciendo.
Doña Nelly Castillo no grita en el desierto, otros paseantes meridanos y habitantes se unen al reclamo, a la petición general, de salvar al malecón, de rescatar la playa, el mar ya se comió unos 250 metros de los 1,000 metros de longitud del litoral de ese paseo turístico del principal puerto de Yucatán, que durante todo el año recibe en promedio a poco más de un millón de visitantes que ocupan camastros y sombrillas.
Con 97 años, el malecón tradicional inaugurado en 1928, a tres años de cumplir un siglo de vida, corre el riesgo de celebrar su centenario sin playa, tal vez sin palmeras y palapas, pues al ritmo imparable de la erosión costera que en los últimos años va de oriente a poniente con la fuerza de los vientos dominantes del Este, con un fuerte temporal que azote el mar podría “comerse” más playa.
Las marejadas ya se están estrellando en la barda serpenteada del malecón (a la altura de donde están las letras turísticas de Progreso), inaugurada el 1 de julio de 1989, un año después que el poderoso huracán “Gilberto” azotó el litoral yucateco y derrumbó el antiguo muro recto, cuyos cimientos ya asoman al deslavarse la playa, y, salen piedras y espolones construidos hace medio siglo para proteger las playas.
Testigos somos de cómo todos los días va desapareciendo la playa del malecón, de cómo el mar se “come” las playas del oriente (del malecón); imperturbable, ya arrasó las playas del rumbo de “Pluma y Lápiz”, el “Bording House”, así como las zonas del exbalneario ejidal “Jacalón” y del exclub Cocoteros hasta llegar a Chicxulub Puerto.
En menos de dos años el mar “ya se comió” más de 50 metros de la playa que va de “Pluma y Lápiz” al malecón, de Oriente a Poniente, derribó palmeras, destruyó cimientos de predios veraniegos, restó espacio para las lanchas ribereñas y ahora amenaza al malecón tradicional donde están a punto de desaparecer unos 300 metros.
Se corre el riesgo de un socavón que haga sucumbir la barda donde está el parador fotográfico de las letras “Progreso”, donde es más grave la erosión y las marejadas se estrellan contra el muro, como ocurrió hace 23 años luego del paso del huracán “Isidoro” que azotó las costas yucatecas el 22 de septiembre de 2002.
Antiguos habitantes relatan que en la década de los 70 y 80, la erosión costera fue de Poniente a Oriente, con el temido chikin ic (viento malo) el mar llegaba donde se encuentra la casona del Stella Maris y Xculucyá, por el rumbo de la Pescadora, calles 86 y 88, que se recuperó con “Isla Cervera” y hace unos 30 años se formó el playón poniente con enormes dunas costeras, donde hoy día la playa es de unos 100 metros y la profundidad del mar es baja, sin embargo se erosionaron las playas de Chelem y Chuburná.
Hace unos 20 años el gobierno del estado encabezado por el panista Patricio Patrón Laviada llevó al cabo un programa de recuperación de playas y se rescató al malecón tradicional, se rellenó con arena que se extrajo del playón poniente, lo cual en principio fue criticado, pero dio resultados.
Otros gobiernos lo continuaron con relleno de playas en la zona de Uaymitún y Chelem donde se depositaron toneladas de arena que se sacaba del playón del puerto de abrigo de Chuburná e incluso se colocaron geotubos para conservar la playa, pero el huracán “Milton”, que rozó las costas, movió esas estructuras que estaban rellenadas con arena.
Hace unos 10 años que las autoridades estatales y federales se olvidaron del rescate de las playas. Si bien embellecieron la zona turística del puerto e invirtieron millones de pesos en los dos malecones, no hubo inversión para las playas. Hace falta un programa agresivo y eficiente para conservar las playas.
Voces progreseñas sugieren que parte del material arenoso que se extraerá del dragado del canal de navegación del puerto de altura, podría destinarse para el rescate de las playas del municipio y sobre todo salvar al malecón.— Progreso, Yucatán
Periodista
