La resaca, cruda para nosotros, es un conjunto muy desagradable de síntomas físicos por el consumo excesivo de alcohol y trae, también, una moral por el ridículo comportamiento cuando el cuerpo está intoxicado. Ahora incluiré, como una metáfora por la embriaguez que ocasiona el poder circunstancial, algo muy común entre nuestros políticos.
Gracias a las tecnologías de la información con sus amplísimas redes sociales, ahora de inmediato nos enteramos de lo que sucede en todos los lugares porque casi todos poseen un teléfono celular con sus cámaras.
Por la muestra que pudimos ver, en los tres órdenes de gobierno, parece que no existe un protocolo para loar a los héroes de la independencia. Si existiera, no se les respeta por tanta ocurrencia y proselitismo partidista. Se olvida que esa noche de unidad llamada del Grito, es para todos los mexicanos sin importar su fe religiosa o filiación partidita. Hay un numeroso grupo de connacionales que discrepan de los ocupantes del poder: Se debe gobernar para todos, no sólo para los seguidores. Aquello resulta algo fundamental en un país democrático.
Empecemos de arriba para abajo. La primera mujer en nuestra historia en lanzar las patrióticas arengas ante la abarrotada Plaza de la Constitución rompió con las payasadas rencorosas de su antecesor. Un gran indicio de responsabilidad para ejercer un buen gobierno en el segundo año de su mandato. Vestida en forma sobria, sencilla, mas no simple, la jefa del ejecutivo logró los vítores de la inmensa concurrencia a cada una de las menciones que nos dieron Patria.
La primera mandataria mencionó a la Corregidora de Querétaro por su nombre de soltera, algo muy válido en los tiempos actuales en que las mujeres no son de nadie, pero ¿era así en 1810? ¿Si no fuese de Domínguez, sería corregidora? En la memoria histórica debemos ubicarnos en los tiempos y los espacios para emitir los juicios correspondientes.
Por otra parte, y siempre en relación con estos días, en la prueba PISA a la que obliga la OCDE para la educación básica nacional se reporta insuficiencia en el aprendizaje de las matemáticas, la ciencia y el lenguaje, nada más. La Historia Patria no entra en esas evaluaciones, pero ni falta hace, gobernadores y presidentes municipales se encargaron, a través de las redes sociales, de demostrar su ínfimo conocimiento. Unos por errores de pronunciación, otros al confundir esta etapa de la primera transformación con otras más cercanas, y lo más grave, cuando es notoria la preparación con la influencia de programas de la farándula al decir Josefa Ortiz de Pinedo. ¿Cómo estará en resto de la población con este conocimiento fundamental para crear la identidad y el sentido de pertenencia nacional? ¿Carecen nuestros gobernantes de los conocimientos fundamentales de nuestra Historia Patria?
En algunas ceremonias del 15 de septiembre se parece emular al dictador Porfirio Díaz, a quien defenestró la tercera transformación, que aprovechaba la ocasión de los lujosos festejos en Palacio Nacional para conmemorar su cumpleaños, porque sentía que él y la Patria eran lo mismo. No asistía el pueblo, era lugar para las élites políticas y económicas. Don Porfirio olvidaba su origen indígena y una vez blanqueado pertenecía a una nueva casta. Solo faltaba que dijeran al pueblo que hambriento miraba desde fuera “que coman pasteles”, como contestó María Antonieta, en Francia, ante una situación similar antes de la Revolución Francesa, con la idea de hacer del país galo una república.
Siempre con la cruda moral que pesa sobre la Armada de México, el Almirante secretario, en forma muy valiente y con pundonor, lastimado por los actos de corrupción que pesan sobre oficiales de alto rango en el sexenio anterior, aceptó que mancharon a la antes inmaculada institución. Dijo con contundencia que “el silencio no nos define, la verdad nos fortalece, la justicia nos determina y la honestidad nos sustenta”. Para los que escuchamos, parecían expresiones muy trilladas, pero ante el momento que se vive, el mensaje traía jiribilla. “Este segundo piso de cambios exige más fortaleza y claridad ¡No hay marcha atrás!”, enfatizo!
Aunado a lo anterior, el gobierno de Paraguay no quiso hacer un juicio tardado a Hernán Bermúdez Requena, líder del grupo delincuencial huachicolero de la Barredora y decidió devolverlo a México.
Tanto la situación de la Marina como la de nuestro paisano, ex secretario de Seguridad del gobierno de Tabasco, que presidía el actual líder del Senado. Llevan hacia el mismo camino, que incluso parecen involucrar a los hijos del expresidente. ¿Será un bombazo esta circunstancia para que nuestra presidenta determine que los cacahuates que truenan en México son los suyos al quitarse un cepo?
Volviendo a los errores durante las Fiestas Patrias, resulta que, en mi tierra, las ceremonias cambiaron su fecha original: el 12 de septiembre lo convirtieron en día de Los Niños Héroes y el desfile por el inicio de la independencia fue el 17. Con razón cuando llegan a ser alcaldes se confunden. Al preguntar el por qué de esos cambios todos me decía: es que ya no hay maestros de Espita en la comunidad, todos son foráneos y están desesperado por retornar a sus hogares. Lo mismo sucede cuando el carnaval, me dijeron. Yo digo: les dieron el día 15 como asueto y bien pudieron hacer un canje.
El señor secretario podrá ayudar a resolver estos problemas que no son exclusivos de Espita. Lo conozco, es un hombre echado para adelante y sabe resolver los problemas que le crean con “fuego amigo”. Ha realizado grandes negociaciones que solo a quienes les gusta el desorden no aceptan. Esos dos días de más en los aguinaldos parecen poca cosa, pero significan millones de pesos que no se contemplaban en planeación original. Seguro tuvieron que rasgar del presupuesto general del Estado. Esperamos que el próximo año se contemplen otros días y así hasta homologar con los estados vecinos, porque no es justo que se les siga marginando.— Espita, Yucatán
Escritor, docente y cronista de Espita
